Josep y Carmen esperaban con ansia poder retirarse en Ibiza tras adelantar 150.000 euros para la compra de un adosado en una urbanización ubicada en Punta Pedrera. Lo que en ese momento no sabía el matrimonio catalán, que realizó el pago en plena pandemia, era que cinco años después esos 150.000 euros habrían desaparecido y que «su casa» volvía a estar a la venta.
Tal y como ha publicado IB3 Notícies, el intermediario de la venta estaba avalado por Solvia, la inmobiliaria vinculada al Sabadell que comercializaba esta promoción, lo que hizo que Josep y Carmen confiaran en la operación. «Nos vendieron una cosa que estaba muy bien de precio: 250.000 euros», explica ella.
Al matrimonio le consta que Solvia recibió los pagos a través de transferencias, pero al tiempo dejaron de obtener respuestas y el intermediario desapareció. A día de hoy la empresa se desvincula totalmente de aquellas operaciones y los adosados vuelven a estar en el mercado «por encima del millón de euros», explica Josep.
Ahora, el matrimonio y otros tres afectados han dejado el caso en manos de un abogado con la única intención de recuperar su dinero.
IsuzuQué pesado eres, chico.