Un fin de semana que ha vuelto a dejar grandes precipitaciones en la isla de Ibiza. Las nuevas lluvias, del sábado por la tarde y el domingo por la mañana, dejaron un acumulado de más de 90 l litros por metro cuadrado en la capital de la isla. Un acumulado que, una vez más, se ha hecho notar en un barrio de Es Pratet que, junto a las inmediaciones del Torrent de sa Llavanera, se ha convertido en la gran zona de afecciones de inundaciones que viven las Pitiusas desde el paso de la dana ex-Gabrielle el pasado 30 de septiembre.
En dicho barrio al estar prácticamente la totalidad de las viviendas en altura, los pisos no se ven afectados por esas inundaciones. Un caso completamente distinto es el de los negocios, ubicados en bajos comerciales. La inmensa mayoría de ellos acudió el sábado por la tarde, tras la primera racha de lluvias, a limpiar su establecimiento después de que el agua volviese a entrar. Sin embargo, de poco sirvió esto, pues apenas unas horas después, el domingo por la mañana volvió a descargar con fuerza, anegando una vez más estos locales.
Segundo día consecutivo
Por segundo día consecutivo tuvieron que regresar los comerciantes a limpiar sus comercios de cara a tenerlo todo listo para el lunes por la mañana, con la esperanza de no volver a encontrarse con esta situación.
«Una vez es, entre comillas, normal. Pero cuando por fin habíamos conseguido limpiarlo todo, se nos vuelven a inundar prácticamente todos los negocios», explica Carmen Cárcel, presidenta de la Asociación de Vecinos de Es Pratet, además de propietaria de la Pastelería Bon Gust. Asegura que los vecinos están «cada vez más preparados» para situaciones como esta.
Y es que en el barrio de Es Pratet, considerada una de las zonas inundables de la isla, los comerciantes ya toman medidas por su propia mano para frenar el avance del agua. Prácticamente todos cuentan con algún elemento de defensa tales como barreras en la entrada, sacos de arena o silicona en todos los resquicios.
Este hecho, sumado a que durante este fin de semana no ha llovido tanto como el pasado 30 de septiembre, cuando se acumularon más de 250 litros por metro cuadrado, han hecho que los efectos sean algo menos pronunciados.
Sin embargo, el agua ha vuelto a entrar en varios negocios. Lo ha hecho en la tienda de equipamiento deportivo Kilómetro 0, que si bien la barrera ha cumplido su función, las bajantes han colapsado y han derramado en ese bajo comercial, lo que ha obligado a una jornada de limpieza. Situación similar a la que se ha vivido en el estanco, ubicado justo al lado.
Unos metros más abajo, en la cristalería Isla Azul, el agua sí que ha vuelto a hacer estragos. Al estar el local por debajo del nivel de la calle, este comercio acumula mucha agua, tanto de la entrada como de la parte trasera, tal y como explica su dueña, Ángeles. El nivel del agua, en este caso, ha subido casi medio metro en el interior del negocio, mientras que el pasado 30 de septiembre llegó por encima del metro de altura.
Tienen que ir mentalizandose porque van a pasarlas p*tas y rep*tas. Yo si tuviera un comercio en Es Pratet y tuviera consideraría seriamente trasladarme a otra zona, si tuviera la posibilidad.