La borrasca Claudia, catalogada por la AEMET como una «borrasca de gran impacto», comenzará este miércoles a afectar de lleno a Canarias con lluvias intensas, viento fuerte y riesgo de inundaciones, mientras se extiende hacia la Península y Baleares. En Ibiza y Formentera, el fenómeno se traducirá sobre todo en un notable ascenso de la temperatura, viento del sur moderado a fuerte y la llegada de polvo en suspensión desde el norte de África que enturbiará el cielo desde primera hora del día.
Aunque el temporal golpeará con más fuerza al oeste peninsular y al archipiélago canario, las islas Pitiusas se mantienen bajo los efectos indirectos de Claudia, con un flujo de aire cálido y seco. Según la AEMET, este episodio irá acompañado de calima y, en algunos momentos, de posibles lluvias de barro.
Aumento de temperaturas y polvo sahariano
El viento sur arrastrará polvo en suspensión de origen sahariano hacia todo el área mediterránea. En Baleares, la concentración de partículas será visible durante la mañana del miércoles. Las previsiones apuntan a que el episodio se mantendrá hasta el viernes, cuando la masa de aire comience a desplazarse hacia el este.
A nivel térmico, los valores se sitúan entre 8 y 10 grados por encima de lo habitual para estas fechas. En Ibiza se registran máximas que rondan los 22 °C y mínimas en torno a los 13 °C. La situación cambiará hacia el fin de semana, cuando el paso de nuevos frentes provoque un descenso progresivo de las temperaturas y vuelvan los valores normales para la época.
Viento del sur y lluvias débiles
El viento sopla del sur con intervalos fuertes en puntos de la costa y del interior pitiuso, generando mar de fondo en el litoral y algunas complicaciones en zonas marítimas abiertas. Aunque el grueso de la borrasca se mantiene lejos del archipiélago balear, no se descartan chubascos aislados durante la noche de este miércoles y la madrugada del jueves, en especial en Ibiza, que podrían venir acompañados de barro debido a la calima.
La AEMET no ha emitido de momento alertas meteorológicas específicas para las Pitiusas, aunque sí recomienda precaución ante la reducción de visibilidad por polvo en suspensión y posibles rachas fuertes de viento en áreas expuestas.
Canarias, la zona más afectada
El impacto más severo de Claudia se concentrará en el archipiélago canario, donde se prevén precipitaciones que podrían alcanzar los 100 litros por metro cuadrado en apenas doce horas en las zonas orientadas al suroeste. Las autoridades han decidido suspender las clases y el servicio de comedor en la isla de La Palma a partir de las 13.30 horas y pasar a modalidad telemática en Tenerife, La Gomera y El Hierro desde las 15.00 horas para garantizar la seguridad del alumnado.
Las lluvias estarán acompañadas de tormentas, vientos fuertes y un temporal marítimo que afecta a varios puertos y paseos costeros. La AEMET advierte además del riesgo de crecidas súbitas en barrancos y de desprendimientos en zonas de montaña, mientras se mantiene activa la alerta por fenómenos adversos.
Galicia y el oeste peninsular, bajo vigilancia
Los frentes asociados a la borrasca se desplazarán también hacia el oeste peninsular, con especial incidencia en Galicia, donde se podrían superar los 350 litros por metro cuadrado en algunas áreas. En otras regiones, como el norte de Extremadura o el oeste de Andalucía, las precipitaciones podrían rondar los 150 o 200 litros por metro cuadrado durante los próximos días. El temporal marítimo también afectará a la costa gallega, con oleaje y viento del suroeste muy fuerte.
La AEMET prevé que el viento del sur y suroeste continúe soplando con intensidad en el norte peninsular y en zonas altas del oeste. Eltiempo.es indica que, aunque el frente principal se irá debilitando a partir del viernes, el fin de semana seguirá siendo inestable en gran parte del país, con posibilidad de nuevas lluvias en el oeste y el norte.
Baleares, a la espera del cambio de tiempo
En Baleares, el efecto de Claudia será más leve. La principal consecuencia será el ambiente cálido y la calima persistente, junto a algunas lluvias dispersas y barro en suspensión. Los modelos meteorológicos prevén que la situación se mantenga hasta el viernes, cuando el paso de una nueva masa de aire más fría ponga fin al episodio y normalice las temperaturas.
El fin de semana se espera más fresco y estable, aunque no se descartan intervalos nubosos y algún chubasco débil. A corto plazo, las condiciones atmosféricas en Ibiza y Formentera seguirán marcadas por el viento del sur y la visibilidad reducida, un escenario que, sin ser especialmente adverso, sí obliga a extremar precauciones en la navegación y en carretera.
Lo que faltaba tierra y barro para tapar más la incompetencia politica y la nula reparación / mantenimiento