Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de BalearEs (TSJIB) respecto a la denegación de 600 solicitudes de VTC, en la que se ordena al Govern a reexaminarlas, ha sentado un precedente según el cual se abriría la puerta a 10.000 nuevas licencias en las Baleares, de las cuales 6.500 de ellas serían en Ibiza. El fallo desactiva la principal herramienta de la que se había dotado la Comunidad para poner coto a los vehículos sin conductor, una ratio en relación con el número de taxis (un VTC por cada 12,6 taxis en Mallorca) que en la práctica servía para establecer un techo máximo. El TSJIB considera que ese principio no estaba suficientemente justificado. La sentencia no implica la concesión automática de las licencias, pero sí fuerza a la administración a reconsiderarlas caso por caso.
Este hecho ha llevado al sector del taxi en la isla de Ibiza a alzar la voz ante lo que ciertas voces consideran «una locura». Así al menos lo define Lolo Ruiz, portavoz de la asociacón Élite Corsaris de Ibiza, quien aseguró en declaraciones a Periódico de Ibiza y Formentera que esta entrada de 6.500 nuevas licencias chocarían frontalmente con las políticas emprendidas en la isla de tratar de limitar el número de vehículos, además de «dañar al sector del taxi e, incluso, al de las propias VTC».
Ruiz confía en que las administraciones puedan contar con alguna herramienta para frenar esta concesión de licencias que responden en muchos casos a «especulación pura y dura». Según argumentó, «muchas de ellas se obtienen por un precio muy bajo y han llegado a costar hasta 200.000 euros. Si se entregaran esas 6.500 nuevas licencias, los precios de venta bajarían, pero seguirían utilizándose exclusivamente para la compraventa y habría gente que buscaría únicamente ganar dinero con ello».
Si bien aseguró que por el momento la entrada de las VTC a la isla y su competencia con el sector del taxi «no se ha notado tanto como en otras ciudades» esta situación puede cambiar de manera notable si, finalmente, se conceden todas esas licencias, lo cual podría tener unas consecuencias «muy graves» para el sector.
Unas declaraciones muy en línea de lo que argumenta Toni Roig, presidente de la Federación Insular de Taxi de la isla de Ibiza. Asegura que con esta posible implantación de 6.500 nuevas VTC, «se está jugando con el pan y el trabajo de muchas familias de la isla». Roig también confía en que las administraciones «puedan sacarse un as debajo de la manga» para frenar esa concesión de nuevas licencias, igual que ya se hizo en su momento, por todas las consecuencias que podría tener para el sector en Ibiza.
De esta manera, afirmó que secunda completamente las declaraciones del presidente de la Federación Balear de taxistas, Gabriel Moragues, quien calificó como «insostenible para el modelo económico» de Baleares el desembarco de estas nuevas VTC y, habló de «mafias» que «especulan con un bien público».
A pie de parada
Este rotativo ha querido conocer la opinión de los taxistas en las propias paradas a esta posible incursión de 6.500 nuevas licencias de VTC. Uno de esos taxistas, Javier Bonet, explicó que estas empresas «acuden en verano, cuando hay mayor volumen de negocio, y desasparecen en invierno» y aseguró que no existe una demanda real de trabajo para asumir esa capacidad de licencias nuevas en la isla.
Un diagnóstico en el que coincide su compañero, Alfredo Torres, quien hizo hincapié en esa falta de regulaciones con las que cuentan las VTC frente a lo reglado del sector del taxi, con lo que ello implica.
Por su parte, Moreno Moreno incidió en calificar como «competencia desleal» un servicio que no está vinculado a las regulaciones que sí padece el sector del taxi: «en invierno, que hay poco trabajo, cobran precios por debajo de lo que lo hacemos nosotros, suponiendo un descrédito a nuestro trabajo. Sin embargo, en verano cobran tarifas abusivas y precios muy elevados por trayectos cortos». Aunque no lo calificó como un «conflicto abierto», señaló que sí que lo considera como «un abuso del sector».
Típico titular de tactica politica actual. Los políticos te dicen que te van a dar dos tortazos, después te dan uno y te vas tan contento.