Desde el pasado 31 de diciembre, Marga Riera está jubilada tras permanecer durante casi 40 años al frente de Frutas y Verduras Riera, en el Mercat Nou de Ibiza. Antiguos compañeros y clientes se sorprendieron ayer al verla de nuevo en su antigua parada, aunque Marga quiso volver para mostrar todo su apoyo a su antigua empleada María José, quien inauguraba ‘Es Caramull de Fruites i Verdures’.
Marga Riera estuvo al frente de su negocio durante más de 38 años, un proyecto que comenzó junto a su marido cuando les ofrecieron el puesto. Según reconoció, su trabajo era muy sacrificado puesto que las jornadas arrancaban sobre las cinco y media de la mañana para no parar hasta primera hora de la tarde. «Lo bueno es que después podíamos estar con la familia», recordó.
Durante casi cuatro décadas, Marga Riera vivió en primera línea todos los cambios registrados en este conocido espacio de Vila y en toda la isla en general. Según aseguró, «siempre hay cambios, pero el diablo no es tan feo como lo pintan. Si todos van diciendo que la cosa va mal, irá mal, pero a mí no me ha ido mal y he podido aguantar el puesto 40 años y no he perdido dinero».
Desde el primer día, ella apostó por el producto local y de temporada, «el que más destaca y el que más pide la gente».
Entre sus recuerdos más recientes, Riera señaló la «dureza» de la pandemia para los paradistas del Mercat Nou. Aunque en su caso pudieron mantener la actividad, precisamente ello les generó miedo. «Podíamos trabajar, pero después llegabas a casa y tenías temor de contagiar a tu familia. De hecho, a mi primera nieta no la pude conocer en persona hasta que tenía más de tres meses y la verdad es que siempre tienes ganas de abrazarlos y tocarlos», apuntó.
La llegada a la isla de las grandes cadenas de supermercados es otro de los cambios negativos que los paradistas del mercado han sufrido en estos años. «Aunque la calidad de los productos no es la misma, está claro que bien no nos ha hecho. Es posible que muchos no se puedan permitir pagar ciertos precios, pero si se busca calidad no es igual», comentó.
«Las cosas deben renovarse, pero si son asuntos de palacio van despacio, como se suele decir»
Sobre la esperada reforma del Mercat Nou, un proyecto que acumula años de retraso, Marga Riera afirmó que «las cosas deben renovarse, pero si son asuntos de palacio van despacio, como se suele decir».
«Ahora estoy disfrutando mucho y no me aburro. Estoy disfrutando de los nietos y haciendo cosas por casa y caminando», explicó.
Según recordó ayer, al saber que se jubilaba sus clientes se sintieron muy contentos por ella y «me felicitaban, aunque me decían también que me iban a echar de menos. Además, me comentaban que se sentían felices porque el puesto iba a continuar en manos de María José, quien ha estado conmigo durante varios años».
A los jóvenes que se estén planteando abrir alguna parada en el mercado, Riera les quiso recomendar «mucho ánimo y paciencia» y, a pesar de las dificultades, que piensen que es un trabajo «muy bonito, en el que se entra a formar parte de una familia».
«Esto de hablar con la gente es relajante y siempre me ha gustado mucho el ‘palique’. Me gusta disfrutar de los clientes y hablar con ellos; no sólo pensar en hacer dinero. Con la jubilación, se añora esto de hablar con ellos», concluyó.
Recordamos el puestecillo jamás puso precio a nada y eso que era obligatorio. Espero que quien coja el negocio lo haga mejor. Tampoco se le ve al ayuntamiento preocupado de sancionar a los listillos. Por lo demás unos que se jubilan. Se echa de menos las muejres de la tienda de los huevos. Have años que ni estan. Y pasillos centrales vacíos. Abran por las tardes al menos.