Una familia de Sant Agustí hace un llamamiento público a través de Periódico de Ibiza y Formentera dirigido principalmente a las agrupaciones de ball pagès de la isla de Ibiza para intentar recuperar varias joyas tradicionales. No descartan que quienes les han robado estas piezas, intenten ahora venderlas y ofrecerlas a balladores para sus emprendades.
En concreto, se trata de unos pendientes de oro de ferradura de gran tamaño, así como un sello payés también de oro decorado en la parte superior con cuatro triángulos que hacían aguas, según la descripción de la propietaria. La alianza es otro sello de oro con unas iniciales grabadas: una M y una R o una J.
La víctima del robo explicó este miércoles en declaraciones a este rotativo que, aunque les han sustraído más cosas, son estas tres joyas que su abuela le regaló antes de morir lo que más pena le da. Su valor sentimental es incalculable. «Lo otro te da rabia, pero esto me duele mucho», afirmó.
El robo tuvo lugar este martes por la noche, cuando la familia salió a cenar algo rápido. La madre de esta mujer regresó antes y escuchó varios ruidos procedentes del piso superior, aunque no le dio mayor importancia puesto que pensó que eran los gatos corriendo por la casa. Después, el matrimonio se encontró con toda la casa revuelta y los marcos de las puertas exteriores rotas.
Para ellos, lo sorprendente es que residen junto a la carretera, por lo que desde cualquier vehículo pudo verse perfectamente a los ladrones intentando entrar.
«La Guardia Civil, comprobando cómo lo dejaron todo, nos dijo que se notaba que los ladrones no eran profesionales. También nos comentó que habíamos tenido suerte porque nosotros siempre dejamos la luz de la sala encendida, así que hubieran entrado igualmente aunque hubiéramos estado dentro. Los agentes nos reconocieron que estos delitos están a la orden del día y que posiblemente nos tenían vigilados», explicó esta familia que siente ahora mismo «una gran sensación de impotencia y rabia».
Los ladrones, incluso, rastrearon la nevera y se llevaron una botella que el hombre utilizaba habitualmente para beber agua.
«En la sala abrieron el Monopoly y vimos que habían revuelto los cajones. Tiraron toda la ropa que habíamos guardado en unas cajas porque justo habíamos hecho limpieza. Lo encontramos todo tirado por el suelo que no podíamos ni llegar a la habitación», lamentó la familia.
Una bolsa con algo de dinero que había logrado ahorrar la hija y que tenía previsto llevar al banco fue también sustraída por los ladrones, mientras que dejaron un bote lleno de monedas, comentó esta familia extrañada.
«Nos los han roto todo. Es una gran sensación de impotencia», concluyó.
Soy Fachalos matones de galapagar como dice Vito. viste su encontronazo con el violento iglesias?