El eucalipto que este jueves se desplomó sobre una vivienda del barrio de sa Penya, en Ibiza, seguía este viernes marcando el pulso de la plaza donde creció durante décadas. A primera hora de la mañana, el ruido persistente de las motosierras y el ir y venir de operarios municipales sustituían al estruendo que, el día anterior, sobresaltó a los vecinos cuando las ráfagas de viento tumbaron el árbol de gran porte.
Los Bomberos de Ibiza y la brigada de Jardines del Ayuntamiento tuvieron que excarcelar a dos personas que habían quedado atrapadas en el interior de su vivienda tras la caída del eucalipto. Aunque no se registraron heridos de gravedad, una persona mayor sufrió un ataque de ansiedad y fue atendida por el 061. El árbol causó daños materiales visibles en el pavimento de la plaza, en la pared del domicilio afectado y en el tejado del inmueble.
Este viernes, los trabajos se centraban en trocear el tronco y retirar las ramas de mayor tamaño, así como en reparar las líneas telefónicas que quedaron derribadas. Los daños estructurales en la cubierta del edificio, sin embargo, todavía aguardaban su turno. Algunos vecinos observaban las labores con el susto aún reciente.
«Menos mal que no pasaba nadie en ese momento, porque si pilla a alguien allí, no lo cuenta»
«Menos mal que no pasaba nadie en ese momento, porque si pilla a alguien allí, no lo cuenta», comentaba una residente, señalando el punto exacto donde impactó el árbol. Otro vecino subrayaba la coincidencia que evitó consecuencias mayores: «Fue una suerte que se cayera mientras los niños estaban en el colegio, porque siempre estaban jugando allí mismo».
El estruendo quedó grabado en la memoria de quienes lo escucharon. «Hacía mucho viento y, de repente, se escuchó un ruido brutal. Ocurrió todo en un momento», relataba el vecino que vive a escasos metros de la plaza. Sobre el estado de las personas afectadas añadía: «La señora se llevó un buen disgusto. Hoy ha ido al médico».
No es la primera vez que un árbol cae en ese mismo espacio. «Hace años ya se cayó otro árbol que había justo al lado», recordaba, una circunstancia que ha reavivado entre algunos vecinos el debate sobre el estado del arbolado en la zona.
El concejal de Jardines de Ibiza, Manuel Jiménez, explicó que durante la jornada «una brigada de jardineros y una empresa de trabajos forestales han estado cortando el árbol en piezas más pequeñas» y avanzó que «el lunes continuaremos con los trabajos de retirada». Según indicó, tras consultar el registro del IDEIB, el ejemplar tendría «al menos 30 o 35 años».
Jiménez añadió que el Ayuntamiento intentará «plantar más árboles en ese espacio» y reconoció que les consta que «hace años cayó otro ejemplar en la misma zona».
Mientras tanto, la plaza de sa Penya presenta la imagen provisional de un vacío inesperado: el hueco que deja el tronco arrancado y la sensación compartida de que, esta vez, la borrasca solo se llevó madera y tejas, pero pudo haber sido mucho más.