La inclusión puede empezar con un gesto sencillo. En Sant Antoni, ese gesto tomó forma de pictograma escolar para la inclusión. Gracias a esta iniciativa, la Asociación Asperger Ibiza y Formentera (AIF) entregó ayer su galardón anual al proyecto ‘Picto Sant Antoni’.
Una iniciativa nacida en el CEIP Can Coix que ha logrado trascender las paredes del aula para extenderse a espacios públicos del municipio con el objetivo de facilitar la comunicación y la orientación de las personas con trastorno del espectro autista (TEA).
Desde la AIF subrayaron la importancia de que este tipo de propuestas surjan del ámbito educativo. «Hay muchas iniciativas, evidentemente, pero que salgan en un colegio es muy importante para nosotros. La educación es la base de la empatía hacia las personas con autismo y de la capacidad de impulsar más proyectos», destacaron desde la entidad. El premio, que coincidió ayer con el Día Internacional del Síndrome de Asperger, reconoce cada año a entidades o personas con una sensibilidad especial hacia el colectivo.
En esta edición, la distinción recayó en un proyecto impulsado por el alumnado del centro educativo y que cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de Sant Antoni. El acto de entrega se celebró en el IES Quartó de Portmany, donde parte de los estudiantes que promovieron la iniciativa – ahora ya en Secundaria – recibieron el reconocimiento «con orgullo».
«Estamos muy contentos y orgullosos de este proyecto», indicaron los alumnos. Esta actividad, precisaron, parte de una necesidad concreta detectada por el propio alumnado: muchos niños y niñas con TEA utilizan pictogramas en el entorno escolar para comunicarse y orientarse, pero fuera del centro no encuentran estos apoyos visuales. Esta ausencia, lamentaron, dificulta su comprensión del entorno y su interacción en espacios públicos.
Con el objetivo de romper esa barrera, ‘Picto Sant Antoni’ plantea la implantación progresiva de señalización adaptada en diferentes espacios del municipio.
El proyecto se estructura en tres fases. En la primera, se diseñaron e instalaron pictogramas en el propio CEIP Can Coix. En la segunda, se ampliaron a espacios deportivos cercanos al centro.
Finalmente, la tercera fase contempla la colocación de señalización en dependencias municipales como la Biblioteca, el Espai Jove, la Policía Local, los servicios sociales o el Ayuntamiento, entre otros edificios públicos.
El reconocimiento, según apuntaron desde la asociación, no solo visibiliza el trabajo del alumnado, sino que también refuerza el mensaje de que la inclusión es una responsabilidad colectiva. La entrega del premio, apuntaron, simboliza así mucho más que un reconocimiento puntual. Según manifestaron, representa la consolidación de un proyecto que ha sabido transformar una inquietud escolar en una propuesta municipal de inclusión social. «También evidencia el papel clave de la educación como motor de cambio y como espacio donde se construyen valores de empatía y respeto», añadieron, resaltando que iniciativas como ‘Picto Sant Antoni’ adquieren un valor añadido al contribuir a normalizar apoyos visuales que facilitan la vida cotidiana de muchas personas.
Con la implantación progresiva de pictogramas en edificios públicos y la posible adhesión de comercios, explicaron que Sant Antoni avanza hacia un modelo de municipio más accesible.
Desde la AIF valoran especialmente que el Ayuntamiento haya respaldado el proyecto, permitiendo que una propuesta nacida en un colegio tenga continuidad en el espacio urbano.