El presidente del Consell de Ibiza, Vicent Marí, ha participado este lunes en el acto de inauguración del Parador de Ibiza, un proyecto que ha calificado como «un símbolo singular profundamente ligado al respeto y a la conservación de nuestra historia como pueblo».
Durante su intervención, el presidente ha querido poner en valor «todos los años de esfuerzo, de trabajo y de compromiso» que han hecho posible la recuperación de este espacio emblemático de Dalt Vila, reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO. Marí ha remarcado que el Castillo «no solo es un hotel» sino una pieza clave de la memoria colectiva de Ibiza, donde conviven fenicios, púnicos, romanos, tardoantigüedad y medievales que hoy se integran en un proyecto que conjuga conservación y proyección de futuro.
En este sentido, ha querido agradecer expresamente el trabajo de los técnicos de Patrimonio del Consell de Ibiza, de los miembros de la ponencia técnica, de su directo Joan Ramón, de la CIOTUPHA y de todos los arqueólogos que, desde finales de los años ochenta, han trabajado para garantizar la protección y conservación de este conjunto excepcional.
El presidente ha destacado que este nuevo Parador «representa una oportunidad estratégica para continuar avanzando hacia un modelo turístico que priorice valor por encima de volumen», apostando por la calidad, la historia, la gastronomía y la autenticidad como ejes de un turismo que genera impacto impacto económico con menor presión sobre el territorio.
Vicent Marí ha situado el proyecto dentro del camino de control y equilibrio que ha tomado Ibiza en los últimos años, defendiendo una gestión responsable del turismo como fuerte de oportunidades y no de enfrentamientos. En este contexto, ha recordado la importancia de defender la actividad reglada y de continuar luchando contra el intrusismo, como garantía de calidad y de respeto tanto para el sector como para los residentes.
El presidente también ha hecho una reflexión sobre la realidad de la vivienda en la isla. Ha señalado que el hecho de que una parte de los trabajadores del Parador se alojen en el mismo establecimiento evidencia una problemática real que no se puede ignorar. En este sentido, ha considerado que la decisión de una empresa pública como Paradores de garantizar alojamiento a sus empleados es un ejemplo que debería servir para avanzar en soluciones reales también para otros profesionales de servicios esenciales estatales en Ibiza.
«Si queremos calidad en turismo, necesitamos estabilidad en servicios públicos», ha afirmado en este sentido destacando la necesidad de garantizar condiciones dignas «a quien vela por la seguridad, la convivencia y el buen funcionamiento de la sociedad ibicenca».
Finalmente, Marí ha celebrado que, tras décadas cerrado, el Castillo abre una nueva etapa con la dignidad que merece, recuperando patrimonio y proyectando Ibiza al mundo «con orgullo y coherencia».