El paseo de Vara de Rey acogió este domingo, Día de la Mujer, las actividades organizadas por la Comissió 8M Eivissa. Alrededor de 400 personas, 150 según cifras de la Policía Nacional, participaron en este acto reivindicativo.
A ritmo de batucada, los asistentes dieron la vuelta al paseo para escuchar después el manifiesto de la Comissió. Muchas de las mujeres participantes vestían de morado y llevaban pancartas cargando contra el machismo y contra la violencia de género. La boxeadora de etnia gitana, Paula Romero, fue la encargada de leer un texto en el que la palabra 'justicia' resaltó especialmente.
El colectivo feminista la reclamó «ante la especulación inmobiliaria que expulsa a las vecinas de sus barrios» y condena a muchas a continuar vinculadas a parejas, incluso habiendo sufrido violencia, porque no tienen otra alternativa habitacional.
Según señaló la Comissió 8M, «el derecho a una vivienda digna también es feminismo».
Recordando agresiones como la sufrida hace unas semanas por una mujer de Sant Antoni, en el documento se aseguró que justicia es contar con un sistema público de protección efectivo, en el que el fallo de una pulsera o el cálculo de las distancias en una orden de alejamiento no pongan en riesgo la vida de ninguna víctima más.
En relación a otros temas, se reclamó una sanidad pública con perspectiva de género y el fin de la brecha salarial y de las pensiones que condenan a las mujeres a la desigualdad.
«En una Isla dedicada al turismo y los servicios, somos las mujeres quienes sostenemos la vida y la economía, a veces con sueldos bajos y en condiciones precarias», lamentó la Comissió.
El colectivo cargó contra los discursos fascistas, las guerras imperialistas y el retroceso de derechos, animando a todas las mujeres a defender todo lo que se ha conseguido «porque los derechos no son negociables y los defenderemos ante cualquier ataque, incluyendo la persecución y el acoso sistemático que recibimos muchas feministas desde la Manosfera».
Malestar
Tras la protesta, desde la Comissió 8M Eivissa lamentaron la «contraprogramación» que instituciones como el Ayuntamiento de Ibiza habían llevado a cabo al organizar prácticamente a la misma hora la Carrera de la Mujer en la que participaron cerca de 2.000 personas.
El colectivo criticó que en la agenda institucional del Consistorio el 8 de marzo «no figura como un día relevante para la reivindicación de la igualdad entre hombres y mujeres y no respetan que esta jornada se reserve para este tipo de reivindicaciones».
En este sentido, consideraron que la prueba deportiva podría haberse celebrado cualquier otro día. «Nos ha restado participación», insistieron.
También criticaron que las participantes en la carrera lucieran camisetas de color rosa, cuando toda la lucha feminista se caracteriza por el morado, tonalidad que debería haber predominado en la protesta, según la Comissió.
El colectivo lamentó que, tras estos detalles «con mucho peso», hay una ideología «muy clara» por parte de los responsables políticos, más cuando este domingo el Casal d´Igualdat de Vila se destinó a una actividad de cortes de pelo solidarios y no a otros usos más relacionados con el 8M.
Si alguien nombra un solo derecho, en España, que tengan los hombres y no las mujeres, me borro la cuenta. Venga, haters, es vuestro momento de hacerme desaparecer de aquí. Un solo derecho, solo uno.