La falta de guardias en el municipio de Sant Antoni lleva siendo una constante fuente de críticas desde la autoridad local hacia la competencia estatal. Según expresó este viernes el alcalde Marcos Serra, «la Guardia Civil durante el verano deriva llamadas a la Policía Local porque no tiene efectivos suficientes, lo que nos obliga a nosotros a aumentar la plantilla de Policía Local para poder hacer frente a esa carga extra de trabajo, que va más allá de hacer cumplir la ordenanza municipal».
Es precisamente por eso por lo que, afirmó Serra, se han visto obligados a incrementar una plantilla «que se ve obligada a acudir a cuestiones que no deberían ser de su competencia». En este sentido recalcó que esta plantilla se ha visto incrementada de 59 a 69 efectivos en febrero. En otras ocasiones, el primer edil portmanyí también recalcó que la falta de agentes de la Benemérita supone un gasto de más de 200.000 euros al Consistorio en horas extras que los agentes de la Policía Local han de realizar.
Por ello, criticó «que el Estado no ejecute edificaciones para garantizar una vivienda a unos agentes que se siguen marchado por la cuestión de la vivienda». En este sentido, afirmó que abordará de nuevo esta problemática en la próxima junta local de seguridad y exigió al Estado que haga uso de los terrenos que se han puesto a su disposición: «La solución ha sido puesta sobre la mesa por parte de los Ayuntamientos».
La situación, por el momento, no parece ir a mejor para Sant Antoni. Según afirmó hace semanas la asociación de la Guardia Civil JUCIL, el municipio portmanyí iba a ser, junto a Sant Josep, el más afectado por las nuevas marchas de agentes de la Guardia Civil. A este respecto, el primer edil portmanyí afirmó este viernes que «reclamamos todos los años que haya más agentes de la Guardia Civil. Es complicado garantizar la seguridad en el pueblo con esta falta de agentes».
Por su parte, Neus Mateu, concejala de Seguridad Ciudadana, quiso recalcar «el buen trabajo», que están llevando a cabo desde el Consistorio. De hecho, ha asegurado que «en las reuniones de comisión de turismo responsable que mantenemos con otros municipios muchas veces nos preguntan cómo hemos llevado a cabo ciertas herramientas para mejorar y garantizar la seguridad».
Seguridad privada
Precisamente para tratar de reforzar la seguridad, el Ayuntamiento de Sant Antoni impulsa la creación de seis plazas de vigilancia discontinua mediante seguridad privada durante la temporada turística. Este servicio se desplegará en distintos espacios municipales, cubriendo áreas comprendidas entre el Passeig de ses Fonts y la calle Santa Agnès, así como entre la calle Cervantes, Es Molí d’en Simó y el bulevar Vara de Rey.
El objetivo de esta medida, aseguraron desde el Consistorio, es prevenir actos vandálicos y comportamientos incívicos en zonas de alta afluencia turística, siempre bajo la supervisión y coordinación de la Policía Local.
A dar las gracias al Sánchez