Las cooperativas pitiusas y el sector primario en general siguen con atención el desarrollo del conflicto en Irán que ha provocado ya la subida del combustible, de los fertilizantes y del transporte de mercancías.
Desde la Cooperativa Agrícola Sant Antoni explicaron ayer que, pese a estos incrementos, su intención no es subir precios en servicios que implican el uso de la maquinaria, aunque ya se haya incrementado el coste del gasoil. Pensando en los agricultores asociados, desde la entidad reconocieron su preocupación en cuanto a la disponibilidad de los proveedores que suministran abonos, porque durante estas crisis es habitual notar los efectos de manera inmediata en el precio de un producto, pero después se suele sufrir escasez de material.
En relación a los fertilizantes nitrogenados, en Sant Antoni lamentaron haber notado ya «un racionamiento» de estos artículos.
«El incremento de precios lo veremos de manera proporcional a la duración del conflicto. Cuanto más dure, mayor será la subida y podremos aguantar hasta un punto porque después tendremos que repercutir estas subidas en el precio final. Si el conflicto acaba pronto, el impacto será menor», concluyeron.
En la Cooperativa Agrícola de Santa Eulària, por el momento, no han sufrido la subida de los fertilizantes al haber realizado una gran compra justo antes del inicio de la guerra. En cuanto al gasoil, responsables de la entidad aseguraron estar viviendo una situación parecida a un «dragon Khan», con subidas de precio muy bruscas y descensos más lentos.
«Estamos a la expectativa, aunque sabemos que sufriremos una resaca. Algunos productos fabricados anteriormente no se resentirán, pero sí lo está haciendo ya el transporte de estas mercancías, que es donde más lo notamos ahora», explicaron.
De hecho, calcularon que los costes de este transporte pueden subir actualmente entre un 8 y un 10% dependiendo de las semanas. También aseguraron que esta subida deberá repercutirse en parte sobre el cliente final, mientras que las cooperativas tendrán que renunciar a una parte del beneficio.
Seguimiento
El Govern balear aseguró ayer que la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural realiza un seguimiento semanal del impacto económico de la guerra de Irán sobre el sector primario y pesquero de las islas. En estos momentos, según apuntaron fuentes de la Conselleria, podría hablarse de «una cierta contención en las subidas de los precios».
En relación al gasóleo agrícola (gasóleo B), desde el Govern explicaron que analizan la evolución de los precios de varias gasolineras en Baleares, cuatro de ellas en Ibiza y una en Formentera. En concreto, el precio del gasóleo B a escala nacional pasó de 1,134 €/l a finales de febrero a 1,473 €/l el 30 de marzo, llegando a un pico de 1,507 €/l a mediados del pasado mes. Esto supone un incremento final del 29,9%.
Curiosamente, el comportamiento de los precios no fue homogéneo por islas. En Ibiza, el mes de marzo se cerró con un precio de 1,38 €/l, mientras que en Formentera se situó en 1,787 €/l. De media, el 31 de marzo en Baleares el precio del gasóleo B era de 1,562 €/l, un 8% más que en la Península.
En cuanto a los piensos, la Conselleria explicó que el impacto de las subidas se está produciendo de manera progresiva. En referencia a los cereales, leguminosas y forrajes utilizados en la alimentación animal, desde el Govern resaltaron que, en el caso del maíz, el coste del producto ha pasado de 218,63 euros/tonelada, el pasado febrero, a 360,11 euros/tonelada a finales de marzo, con un incremento del 64,7%, mientras que en la cebada el incremento ha sido del 58,8 %.
Sin embargo, en los precios de los piensos compuestos, hasta el 31 de marzo uno de los tres principales proveedores de las Baleares había aumentado entre el 10 y el 15% el precio de las raciones.
«Previsiblemente, la subida se trasladará al mes de abril, por lo que el efecto en este ámbito lo veremos un mes más tarde», alertaron desde el Govern.
También explicaron que los ganaderos que compraban directamente alfalfa o maíz han notado subidas muy elevadas que, en el caso de la alfalfa, alcanzan casi el 90%.
En relación a los fertilizantes, el informe del Ejecutivo balear constata tensiones en los precios y en el suministro, con incrementos sostenidos y presión logística. El precio de la urea ha subido un 15,4% desde el inicio del conflicto y el de los fertilizantes complejos un 11,50% de media.
El Govern recordó además su decreto ley con una primera línea de ayudas por valor de 13 millones de euros destinados al sector primario.