«Llamé al 112 y no me cogieron el teléfono». Éstas fueron las palabras de un vecino ante la explosión de gas que se produjo este pasado martes en Ibiza y que tuvo como resultado cuatro personas heridas graves, dos de ellas trasladas en estado crítico a la unidad de quemados del hospital La Fe de Valencia. Ante esto, el servicio de Emergencias 112 del Govern ha explicado cómo se vivió ese momento desde dentro y por qué esta persona quedó desatendida.
Desde Emergencias 112 aseguran en declaraciones a Periódico de Ibiza y Formentera que recibieron la primera llamada a las 17 horas 11 minutos y 24 segundos y en los dos minutos siguientes recibieron un total de 13 llamadas por el mismo motivo. Explican, por tanto, que el servicio quedó colapsado y que cuando se colapsa es cuando aparece el mensaje de contestador automático que dice esta persona que escuchó, con el que tiene que pulsar el número 1 en caso de haber «peligro de vida».
De esta forma, se registraron dos llamadas de estas 13 que se quedaron desatendidas porque colgaron el teléfono. Desde Emergencias precisaron que, en caso de no haber colgado, estas llamadas habrían sido atendidas esperando un poco más de la media, dicen, ya que la media de espera es inferior a los 40 segundos. Sin embargo, han querido dejar claro que el servicio «funciona perfectamente», aunque en momento de saturación como el vivido este martes en Ibiza pueden darse casos en los que no llegan a atender al momento a todos los usuarios.
Se trata, por tanto, de una situación extraordinaria en el que el servicio recibe una cantidad de llamadas telefónicas superior a la media y en el que no pueden atender al momento a todas ellas. Es por ello que explican, por otra parte, que buscan la perfección y que esta situación en la que dos personas quedaron desatendidas es «un problema grave». Sin embargo, insisten en que la sala de emergencias no paró de trabajar en ningún momento.
Finalizan diciendo que lo más importante es que el servicio fue cubierto según llegó la primera llamada, momento en el que se movilizó a todos los cuerpos y fuerzas de seguridad y emergencias para que el número de daños personales fuese mínimos.
Pues lo tenemos claro si el único teléfono que tenemos para emergencias se colapsa con solo trece llamadas en dos minutos. Qué está preparado, para recibir una llamada por la mañana y como mucho otra por la tarde?. Es una vergüenza y un servicio totalmente inútil, ya que cualquier emergencia generaría un número de llamadas mucho mayor que, por lo visto, quedarían sin atender.