El Parque Insular de Bomberos de Ibiza ha acogido este domingo la celebración de la primera Diada, un acto inédito que «nace con vocación de continuidad y que ha servido para reconocer públicamente la labor, el compromiso y la entrega de los profesionales que integran el servicio de emergencias en la isla». La jornada, marcada por el carácter institucional y emotivo, ha reunido a autoridades, efectivos en activo, jubilados y familiares en torno a un mismo mensaje: poner en valor a quienes «dan un paso al frente» en los momentos más difíciles. El evento ha combinado intervenciones oficiales con momentos de reconocimiento y exhibiciones, como la actuación de la colla de Sant Rafel, en una jornada que también ha querido acercar la labor de los bomberos a la ciudadanía. Desde el inicio del acto se ha subrayado que este colectivo no solo actúa en incendios, sino que desempeña un papel clave en todo tipo de emergencias.
El conseller insular Ignacio Andrés ha destacado el carácter histórico de esta primera Diada, «que ha tardado en llegar», y ha agradecido la «lealtad y dedicación» de los bomberos, a quienes ha definido como un referente en los momentos más duros. «Queremos distinguir esta manera de vivir. Estáis hechos de una madera especial», ha afirmado, aludiendo a la dureza de los escenarios a los que se enfrentan en su trabajo diario. Durante su intervención, Andrés ha subrayado el crecimiento del cuerpo en los últimos años, tanto en número de efectivos como en recursos materiales, y ha dado la bienvenida a los nuevos aspirantes y estudiantes. «Es importante que esta familia siga creciendo y mirando hacia adelante», ha señalado. Asimismo, ha tenido palabras de agradecimiento para los bomberos jubilados, con una mención especial a Bruno Roig y Miguel Sevilla, a quienes ha definido como ejemplo para las nuevas generaciones tras «una vida dedicada al servicio».
Celebración institucional
Por su parte, el jefe del cuerpo de bomberos de Ibiza, José Antonio López, ha puesto en valor la importancia de haber logrado institucionalizar esta jornada. López ha repasado la evolución del servicio desde su creación hasta la actualidad, destacando su capacidad de adaptación a nuevas necesidades y retos. Ha recordado que la cobertura de toda la isla, con sus particularidades geográficas y una superficie que supera los 500 kilómetros cuadrados, implica una «gran responsabilidad» que exige una planificación estratégica eficaz. En este sentido, ha enumerado las múltiples intervenciones que realizan los bomberos: desde incendios urbanos y agrícolas hasta rescates, asistencias técnicas o actuaciones preventivas. También ha hecho referencia a los episodios meteorológicos adversos registrados en el último año, como las danas y borrascas, que han incrementado notablemente el número de servicios, especialmente por la caída de árboles y situaciones de riesgo que han requerido actuaciones urgentes.
El jefe de bomberos ha incidido en el carácter vocacional de la profesión, que implica asumir importantes compromisos personales, como trabajar en fechas señaladas. «Hoy también es un día para las familias que comprenden nuestro trabajo», ha señalado, destacando su papel fundamental.
Asimismo, ha querido reconocer la labor de los formadores del curso básico de bomberos, cuya experiencia y dedicación permiten transmitir los valores del cuerpo a las nuevas generaciones. «Gracias a esa labor silenciosa, los valores no se pierden», ha afirmado, subrayando el objetivo común de ofrecer la mejor respuesta en el menor tiempo posible y proteger a la ciudadanía.
Homenaje
Durante el acto también se ha rendido homenaje a diversos miembros del cuerpo por su trayectoria y contribución al servicio. Entre los reconocidos se encuentran José Roig Riera, José Antonio Ribas Marí, Juan Riera Marí, Antonio Santa María, Juan Roig Juan, Vicente Rabanal y Vicente Roig Colomar. Uno de los momentos más emotivos ha sido el reconocimiento a los bomberos jubilados, representados por Bruno Roig Ribas y Miguel Sevilla. Este último ha tomado la palabra para explicar que recientemente ha pasado a la escala de jubilación, recordando que el primer bombero retirado en la isla lo hizo hace 25 años y que desde entonces el grupo ha ido creciendo. En nombre de todos ellos, ha agradecido el reconocimiento recibido y ha tenido un recuerdo especial para los compañeros fallecidos: el cabo Julián y los bomberos Antonio, Bruno y José Luis.
Desde el ámbito autonómico, el director general de Emergencias del Govern, Pablo Gárriz, ha destacado el papel de los bomberos como «piedra angular del sistema de seguridad», advirtiendo de que sin su trabajo «el sistema haría aguas». En su intervención, ha insistido en la necesidad de dotar a los consells insulares de los mejores medios y de garantizar una formación adecuada. En esta línea, ha anunciado la consolidación de la Escuela Balear Pública de Seguridad y Emergencias como herramienta clave para la formación de los distintos cuerpos, así como el objetivo de alcanzar más de 600 efectivos en la calle al final de la legislatura. También ha avanzado la creación de un centro de emergencias específico en Ibiza, con una inversión prevista de 2,5 millones de euros, dentro de un paquete global de 16 millones destinado a reforzar infraestructuras.
Gárriz ha recordado además el papel histórico del cuerpo de bomberos de Ibiza como «embrión» del servicio en Formentera, poniendo en valor el legado construido a lo largo de los años. Por su parte, el presidente del Consell de Ibiza, Vicent Marí, ha subrayado que la labor de los bomberos «a veces pasa desapercibida», pese a ser imprescindible y valiente. Ha agradecido también la colaboración con Protección Civil, destacando que la coordinación entre cuerpos es clave para garantizar la seguridad de la ciudadanía. Marí ha hecho referencia a diferentes intervenciones, como las actuaciones durante episodios de danas o la reciente explosión de gas que pudo haber tenido consecuencias más graves, para ejemplificar la profesionalidad y rapidez de los bomberos.
«Entran donde nadie quiere estar», ha afirmado, describiéndolos como un pilar fundamental en situaciones de emergencia. El presidente insular ha concluido poniendo en valor la vocación que define a estos profesionales, «entender la vida como sinónimo de sacrificio», y destacando que su labor va más allá de apagar incendios: «Siembran esperanza». La primera Diada Insular de Bomberos se cierra así con el compromiso de consolidarse como una cita anual que reconozca públicamente «el trabajo de un colectivo esencial para la seguridad y bienestar de la sociedad ibicenca»