La tercera semana de huelga médica de este año en Baleares arrancó este lunes «con fuerza», según el sindicato médico Simebal, en un contexto de negociaciones todavía bloqueadas con el Ministerio de Sanidad en torno al nuevo Estatuto Marco. En el caso de Ibiza, este primer día de la tercera semana de huelga obligó a suspender este lunes 362 acciones médicas previstas, según los datos facilitados por el Área de Salud de Ibiza y Formentera.
En concreto, se cancelaron un total de 14 operaciones y 112 citas de medicina especializada. A ello hay que sumar las 236 consultas de Atención Primaria que tampoco se realizaron. Entre los casos afectados se encuentra el de una mujer de edad avanzada que tenía programada una intervención de cataratas a las 7.30 horas en Can Misses.
Según lamentó su hijo, al llegar al hospital fue informada de que no sería operada debido a la huelga. «Sería más fácil avisar a los pacientes antes de hacerles ir al hospital para nada, y más si son octogenarios», agregó. Este usuario que, pese a ello, expresó su apoyo a las reivindicaciones del colectivo médico, reclamó, no obstante, una mejor comunicación con los pacientes: «No cuesta nada avisar a quienes tienen una operación pendiente de que no se va a realizar y no hacer ir hasta allí a gente mayor que además no conduce y depende de terceras personas».
Cabe recordar que las movilizaciones se prolongarán hasta el miércoles. En Ibiza, los profesionales de Can Misses concentrarán sus reivindicaciones en la manifestación prevista para el miércoles en Vara de Rey, a partir de las 17.00 horas, abierta tanto a sanitarios como a pacientes.
Por su parte, el portavoz del sindicato Simebal en las Pitiusas, David Fernández, destacó la importancia de mantener la presión en un momento que consideran «clave» para el futuro de la profesión y del sistema sanitario público.
«Comprensión»
En este sentido, apeló no tanto al apoyo explícito de la ciudadanía como a su «comprensión» ante unas reivindicaciones que, aseguró, buscan mejorar la calidad asistencial a medio y largo plazo.
El sindicato subrayó que la situación actual de la sanidad pública responde en parte a una «degradación progresiva» de las condiciones laborales de los médicos, lo que ha provocado una fuga de profesionales hacia otros sistemas sanitarios europeos, la sanidad privada o incluso otras comunidades autónomas. «Al final, sin médicos no hay sanidad», advirtió, insistiendo en que uno de los principales problemas estructurales es la falta de personal, una cuestión que «impide abordar mejoras como la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales», una de las demandas del colectivo.
«Es imposible plantear este tipo de medidas si no hay un aumento generalizado de las plantillas médicas», explicó, defendiendo que las reivindicaciones repercutirían directamente en una mejor atención a los pacientes. En paralelo a las movilizaciones, el proceso negociador con el Ministerio de Sanidad continúa sin avances significativos.
Según trasladaron desde Simebal, hasta la fecha se han celebrado varias reuniones entre el comité de huelga y el Ministerio, aunque ninguna ha logrado desbloquear el conflicto. Tras un inicio marcado por declaraciones cruzadas y un clima de tensión, indicaron, ambas partes han optado por manejar las conversaciones con mayor discreción. Una de las propuestas que sí ha trascendido es la petición del comité de huelga de incorporar a las comunidades autónomas en la mesa de negociación.
«Las comunidades autónomas tienen que ser parte de la solución»
Al respecto, se solicitó que la Comisión Interterritorial del Sistema Nacional de Salud designe representantes para participar en las conversaciones, «con el objetivo de implicar directamente a las administraciones autonómicas en la búsqueda de soluciones». Desde Simebal consideraron que esta medida permitiría avanzar hacia un «acuerdo» que garantice un encaje adecuado de la profesión médica en el sistema sanitario. «Las comunidades autónomas tienen que ser parte de la solución. No tiene sentido negociar por un lado con el Ministerio y luego tener que trasladar los acuerdos a las autonomías», argumentaron. En Ibiza, el desarrollo de la huelga fue abordado recientemente en una asamblea celebrada en el Hospital Can Misses, en la que participaron entre 30 y 40 médicos.
Según explicaron, la asistencia estuvo condicionada por la elevada carga asistencial en consultas externas, donde muchos profesionales no pudieron ausentarse. El sindicato confía en que esta tercera semana de movilizaciones mantenga el nivel de seguimiento de las anteriores, pese al «cansancio» acumulado entre los profesionales tras meses de conflicto.
Consideraron fundamental sostener la presión para forzar avances en la negociación y evitar que la reforma del Estatuto Marco se apruebe sin incorporar las demandas del colectivo.
Lo que no entienden estos médicos es que lo que mandan tienen su sanidad privada y les importa un pepino sus manifestaciones juegan con las salud de las personas . Los que pagamos los platos rotos somos los tontos que trabajamos y seguimos pagando impuestos.