Fuentes del Ayuntamiento de Ibiza han asegurado este lunes que el Gobierno municipal «respeta» la protesta de los vecinos de sa Real contra el proyecto del aparcamiento subterráneo previsto en el barrio. La protesta se celebró el pasado sábado, con la asistencia de unas 150 personas que mostraron su rechazo total a un proyecto que desde el Ayuntamiento consideran que es fundamental para solventar la falta de aparcamientos en la ciudad.
Las mismas fuentes han señalado que el Gobierno municipal «entiende su postura y los argumentos por los que se oponen». Ante esta situación, han subrayado, el Ayuntamiento «está trabajando en alternativas, haciendo estudios a nivel técnico y económico para ver qué otras opciones hay viables en la zona». Opciones que, han añadido, «recogerán las sensibilidades y peticiones de los vecinos» pero que, a la vez, han de «ser compatibles con crear nuevas plazas de aparcamiento en la ciudad».
Desde el Ayuntamiento, sin embargo, se descarta la posibilidad de un cambio de ubicación del estacionamiento subterráneo. «Ese proyecto no se puede trasladar a otra ubicación», han explicado, «está diseñado para ese lugar por su conectividad, características, dimensión, extensión, suelo disponible, etc». Y han añadido: «El Ayuntamiento tiene controladas y estudiadas las posibilidades de ubicación en la ciudad pero no hay tantas».
Ante esta situación, el Consistorio está «realizando distintas propuestas de modificación del proyecto y estudiando cuál es viable a nivel técnico y económico y que sea a la vez compatible con lo que los vecinos manifiestan». «Por ahora, primero estamos viendo las modificaciones al proyecto», han insistido, »pero no hay nada concluyente por ahora». Además, han recordado que no es tan sencillo modificar el proyecto: «Si cambias el número de plazas o modificas el edificio, cambia también el plan de movilidad asociado en temas como tráfico, entradas y salidas. Y cambia el estudio económico de rentabilidad, el precio del proyecto y el de las obras. Cambia todo. Algunas de esas opciones acaba siendo viable y otras no, pero, hasta que no las trabajas por completo, no sabes. Por eso estamos analizando bien, detenidamente, sin prisas».
Unos 150 vecinos del barrio, según cifras de la Policía Nacional, se concentraron el pasado sábado en el bulevar Abel Matutes para mostrar su rechazo a un proyecto que consideran una «sinrazón». Entre los argumentos para rechazar el nuevo aparcamiento el más citado fue el de que se trata de una zona inundaba, tal y como ha quedado demostrado en numerosos temporales en los últimos años. Otros vecinos argumentaron que el parking acabará con este pulmón verde de la ciudad.
Todos Los coches no tienen cabida en un espacio tan pequeño como es el interior de la E-10. Peatonalizar el 50 por ciento de las calles, permitir entrar a residentes y servicios necesarios y los demás a dos macroparkings. Eso cambiaría la ciudad para siempre a mejor, como hicieron en Florencia, Cádiz, Málaga, Segovia, Valladolid y tantas otras ciudades de tamaño parecido a Vila.