Los médicos de Ibiza se manifestaron ayer frente a Can Misses para reclamar al Gobierno central una negociación «real» sobre el nuevo Estatuto Marco y denunciar el deterioro de las condiciones laborales en la sanidad pública. La concentración llegó en un contexto marcado por la falta de profesionales, el aumento de las listas de espera y el malestar creciente entre el colectivo médico. El anestesiólogo Diego Martín explicó que el problema ya no es únicamente salarial, sino la imposibilidad de conciliar la vida personal y familiar con jornadas que consideran «inasumibles».
«Sacamos muchísimo trabajo adelante, pero a costa de perder vida», denunció. Martín recordó que durante la pandemia llegó a realizar once guardias de 24 horas en un solo mes. «Multiplica once por 24 horas. Eso es lo que llegué a hacer», agregó. Aseguró que esta carga laboral repercute tanto en la salud de los profesionales como en la calidad asistencial. Actualmente, este servicio funciona con aproximadamente un 60 % de la plantilla necesaria. Según detalló, deberían trabajar entre 20 y 22 anestesistas, aunque actualmente apenas cuentan con 15 profesionales y algunas bajas médicas y reducciones de jornada agravan todavía más la situación. El funcionamiento de este servicio obliga a cubrir guardias de 24 horas durante los 365 días del año.
Foto: Moisés Copa
«Lo que queremos es poder vivir y ver a nuestros hijos», relató, destacando que, en muchos casos, ambos miembros de la pareja trabajan en el ámbito sanitario y las largas jornadas hacen prácticamente imposible coincidir en casa.
VicentYa dándole a las hierbas, Vicentín?