La huelga nacional de médicos contra el nuevo Estatuto Marco del personal sanitario afronta esta semana su quinta jornada de movilizaciones con la amenaza de endurecerse a partir de septiembre si el Ministerio de Sanidad no modifica su posición, ya que, según adelantó el Sindicato de Médicos de Baleares (Simebal), si no hay negociaciones o acuerdos, la huelga se hará indefinida a partir del próximo otoño.
Hay que señalar que este conflicto, que ya ha provocado la suspensión de más de tres millones de actos médicos en toda España, también tiene su reflejo en Ibiza con la suspensión de miles de actos sanitarios suspendidos.
Sin ir más lejos, según informó ayer el Área de Salud de las Pitiusas, este lunes se anularon 10 intervenciones quirúrgicas, 137 consultas y pruebas diagnósticas y 251 consultas de Atención Primaria. La protesta, impulsada por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y respaldada en Baleares por Simbeal, se enmarca en una campaña de movilizaciones contra el anteproyecto del nuevo Estatuto Marco promovido por el Ministerio de Sanidad. Los profesionales consideran que el texto no responde a las necesidades específicas del colectivo médico y reclaman un marco laboral propio que reconozca las particularidades de su profesión.
La escalada del conflicto quedó patente este lunes en Madrid, donde alrededor de 600 médicos procedentes de distintos puntos del país se concentraron frente al Ministerio de Sanidad. Bajo consignas como No es vocación, es explotación, los facultativos expresaron nuevamente su rechazo a la propuesta ministerial e insistieron en que las movilizaciones continuarán tras el verano si no se producen avances significativos en la negociación. Durante la concentración, las organizaciones convocantes denunciaron la ausencia total de propuestas por parte del Ministerio y criticaron que el Gobierno mantenga la tramitación del texto sin incorporar las demandas planteadas por los representantes de los médicos.
Aunque los sindicatos han decidido no intensificar las protestas durante los meses de verano debido a la presión asistencial y a la escasez de profesionales en muchos centros sanitarios, sí anunciaron que en septiembre presentarán un calendario de movilizaciones más contundente que podría incluir una huelga indefinida.
«Se trata del conflicto sanitario más importante de las dos últimas décadas», aseguró el presidente de la CESM, Miguel Lázaro, durante el acto celebrado en la capital. Los representantes sindicales reconocieron además el impacto que las movilizaciones están teniendo sobre los pacientes y pidieron disculpas por las consecuencias derivadas de los paros.
Concentraciones
En Ibiza, los médicos están llamados a participar esta semana en dos concentraciones. La primera tendrá lugar este martes a las 11.30 horas frente a la entrada principal del Hospital Can Misses. La segunda se celebrará el jueves a las 18.30 horas en el paseo de Vara de Rey.
Desde Simebal reiteraron que las reivindicaciones del colectivo no se limitan a cuestiones salariales, sino que buscan una reforma profunda de las condiciones laborales de los facultativos.
Entre las principales demandas figura la creación de un Estatuto propio para médicos y facultativos, independiente del resto de categorías sanitarias, que permita negociar de forma específica aspectos relacionados con la profesión. También reclaman una jornada laboral de 35 horas semanales, el reconocimiento y retribución del exceso de jornada, una clasificación profesional acorde con el nivel de formación exigido y un sistema de jubilación flexible que no penalice a quienes decidan prolongar su actividad.
Asimismo, los sindicatos exigen la creación de un ámbito de negociación específico para los médicos, con garantías jurídicas suficientes y autonomía respecto a otras mesas de negociación de la administración sanitaria.
El delegado de Simebal y médico del servicio de emergencias 061, David Fernández, defendió durante las movilizaciones la necesidad de modernizar el régimen laboral de los facultativos. «No queremos seguir trabajando así», afirmó.
Nos están empujando a que tener un seguro para ir a la sanidad privada sea una cosa indispensable, como en EEUU