Los organizadores de una fiesta podrían enfrentarse a una sanción grave después de anunciar una macrofiesta en una villa de Ibiza. La página Millionaire Lifestyle en Instagram ha compartido el lugar donde durante cuatro días decenas de personas podrían asistir a una macrofiesta en la localidad de Sant Josep.
«Para los próximos cuatro días. No voy a mentir, me encanta esta isla», afirma el DJ, quien habla en el vídeo compartido por la cuenta, donde parece que ya hay varias personas montando los últimos detalles para este encuentro. Pero estas no son las únicas imágenes que se han hecho públicas de este encuentro.
La misma cuenta ha compartido otro vídeo anteriormente en el que se muestra una visión más clara de esta villa. Unas imágenes que no han pasado desapercibidas bajo los ojos de la Policía Local de Sant Josep, quienes afirma que «una casa es una casa, no un club».
«Una fiesta deja de ser privada cuando necesita publicidad para existir. Si utilizas canales de comunicación masiva, como las redes sociales, para atraer asistentes, no estás organizando una reunión privada. Estás promocionando una actividad», afirman desde la cuenta de Instagram del cuerpo de seguridad josepí. Además, estos añaden que al poder trascender el ámbito tanto familiar como doméstica, la fiesta puede quedar sujeta a autorizaciones y obligaciones que exige la ley.
«La responsabilidad no recae únicamente sobre quien organiza. También pueden ser denunciados quienes colaboran activamente en la celebración del evento, las empresas que aportan servicios o infraestructuras necesarias para hacerlo posible y,también sobre los asistentes, con sanciones de hasta 3.000 euros», aseveran desde el cuerpo.
Por otra parte, desde la Policía Local explican que la Ley 7/2013 indica que pueden imponerse sanciones de hasta 300.000 euros para las infracciones más graves (organizadores y empresas colaboradoras). «No hablamos solo de ruido, hablamos de seguridad, de aglomeraciones sin control, de instalaciones improvisadas, de accesos para emergencias, de ruido y del derecho de los vecinos a vivir con tranquilidad», apuntan.
Y son claros y reiterativos en su mensaje: «La convivencia y la seguridad no son negociables. Una casa es una casa. No un club».
Can luna lleva haciendo esto A Ñ O S y esta en vista alegre y la policia lo sabe y los vecinos estan hartos. Que no vengan con peliculas que se acaban de enterar.