Con la llegada del verano son muchas las personas que se preguntan si orinar o defecar en el mar puede acarrear una multa. Aunque no existe una ley estatal que prohíba expresamente esta conducta, sí hay ordenanzas municipales que sancionan los comportamientos que alteran la higiene o la salubridad de las playas.
En el caso de Ibiza, la Ordenanza Municipal de Uso y Aprovechamiento de las Playas y la Ordenanza de Civismo permiten sancionar este tipo de conductas. Esta última prohíbe expresamente hacer necesidades fisiológicas, como orinar o defecar, en los espacios públicos, salvo en los lugares habilitados para ello, mientras que la normativa de playas protege la higiene y la salubridad del litoral.
Las sanciones previstas en la ordenanza de playas pueden alcanzar los 3.000 euros, en función de la gravedad de la infracción. Las multas van desde hasta 750 euros para las infracciones leves, de 751 a 1.500 euros para las graves y de 1.500 a 3.000 euros para las muy graves.
En Formentera, la prohibición es todavía más explícita. La Ordenanza Municipal de Uso y Aprovechamiento de las Playas y Puntos de Baño recoge expresamente la prohibición de «la evacuación fisiológica en el mar o la playa», por lo que orinar o defecar tanto en el agua como en la arena constituye una infracción sancionable.
Las multas en la isla también pueden alcanzar los 3.000 euros, dependiendo de la gravedad de los hechos y de la calificación realizada por la Administración.
En cualquier caso, los ayuntamientos recuerdan que estas normas buscan garantizar la higiene, la salubridad y la convivencia en las playas, especialmente durante los meses de mayor afluencia turística. Aunque muchas personas creen que orinar en el mar no tiene consecuencias, la realidad es que determinadas ordenanzas municipales sí contemplan sanciones para este tipo de comportamientos.
VicentO sea que eres un cochino ibizenco de libro....