La Dirección General de Medio Natural y Gestión Forestal del Govern balear ha respondido por escrito a la bióloga y herpetóloga ibicenca Antònia Maria Cirer, después de que ésta denunciara públicamente la falta de actuaciones eficaces para frenar la expansión de las serpientes invasoras en Ibiza y propusiera la creación de una red de refugios protegidos para garantizar la supervivencia de la sargantana pitiusa.
En una carta firmada por la directora general, Ana Torres, la Conselleria comparte la preocupación expresada por la investigadora y reconoce que la rápida expansión de las serpientes ha agravado de forma notable el estado de conservación tanto de la sargantana pitiusa como de la balear, actualmente catalogadas como especies vulnerables. De hecho, anuncia que ya trabaja en la documentación científica necesaria para solicitar al Estado que ambas pasen a la categoría de «En peligro de extinción», una figura que reforzaría su protección legal.
La respuesta del Govern coincide con varias de las propuestas defendidas por Cirer, aunque rechaza otras. En relación con la creación de refugios seguros, explica que el recinto construido en Can Marines constituye un proyecto piloto diseñado por especialistas del CREAF y asesorado por investigadores de la Universitat de les Illes Balears. Si los resultados son positivos, la intención es desplegar progresivamente una red de nuevos refugios siguiendo un protocolo elaborado por un grupo de expertos integrado por científicos y técnicos de distintas instituciones.
La Administración también confirma que la conservación ex situ constituye otra de sus líneas prioritarias de trabajo. Para ello ya dispone de un protocolo específico para la captura, reproducción y seguimiento sanitario de ejemplares y ha ampliado la red de centros colaboradores con la incorporación de Bioparc y de la Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios (AIZA).
Respecto a una de las principales reivindicaciones de Cirer, la posibilidad de instalar refugios en fincas particulares, la Dirección General se muestra favorable a estudiar esta opción, aunque deja claro que la gestión de los animales deberá seguir en manos de la Administración y bajo supervisión científica, al tratarse de una especie protegida.
Sin embargo, el Govern rechaza conceder la autorización genérica solicitada por la herpetóloga para instalar barreras antiofídicas. Argumenta que cualquier actuación de este tipo debe referirse a un espacio concreto, contar con un proyecto técnico y superar la correspondiente evaluación administrativa, por lo que una autorización de carácter general resulta incompatible con la legislación vigente.
La carta insiste además en que existe un amplio consenso científico sobre que la principal amenaza para la supervivencia de la sargantana continúa siendo la expansión de las serpientes invasoras. Por ello, la Dirección General asegura que seguirá destinando una parte muy importante de sus recursos humanos y materiales al control de estas poblaciones, al considerar que sin reducir la presión depredadora el resto de medidas de conservación perderían gran parte de su eficacia.
Finalmente, la directora general agradece la trayectoria científica de Antònia Maria Cirer y le invita a seguir colaborando en las campañas de sensibilización y divulgación sobre la necesidad de reforzar el control de las serpientes invasoras, destacando el prestigio y la credibilidad de la investigadora entre la sociedad ibicenca.
Lo siguiente será hacerlas un monumento y de ese modo sacarse la foto que es lo único que les interesa a la verdadera plaga de todas las plagas: La clase parásita política.