En un vídeo que ya acumula miles de reproducciones, el joven ha querido compartir su particular choque de realidad tras pasar seis días completamente solo en el destino pitiuso. Lejos del glamour, el creador de contenido @jesusromerx resume su experiencia con una frase: «La gente tiene una pasta que yo me siento un mendigo».
Frente a la estampa de yates, ropa de diseño y cenas en restaurantes exclusivos, el joven describe su realidad mochilera por la isla: «Yo voy por ahí con mi trípode, una mochila a los dos lados y aquí no tengo ni toalla para sentarme. Y aquí la peña que si viendo el espectáculo, que si comiendo en los restaurantes. Yo como del Mercadona», relata con total naturalidad entre risas y resignación.
El punto de inflexión de su reflexión llegó contemplando los islotes de Benirràs. El joven confiesa que su intención era alquilar una embarcación o una tabla de paddle surf para acercarse hasta Es Cap Bernat, un plan que tuvo que descartar de inmediato al comprobar que su presupuesto no se lo permitía.
El esperpento alcanzó su cota máxima cuando vio la escena que desató su desesperación: «Que me quería alquilar un barquito o un paddle surf para ir a esa piedra y no lo he hecho porque estoy pobre. Y hay una tía allí que lo está haciendo con el perro. Yo no me lo puedo alquilar para mí y esa tía lo ha alquilado para ella y para el perro. Estoy flipando».
«Aesthetic»
Entre la ironía y el asombro por el nivel estético que impera en cada rincón de la costa insular, Jesús tampoco pasó por alto el despliegue de romanticismo y estilismo de las personas que se cruzan en su camino: «Es increíble lo aesthetic que es la gente aquí. Mira esos dos, tú, que están en Titanic. Es una locura, yo soy un mendigo», concluye el joven.