Síguenos F Y T I T R

El Supremo ratifica la pena de prisión por drogas para un ibicenco de 70 años

El hombre se encuentra cumpliendo condena en el Centro Penitenciario de Eivissa. | UH-EIVISSA

|

El Tribunal Supremo ha rechazado el recurso presentado por la defensa de un hombre de 70 años de edad que se encuentra en el centro penitenciario de Eivissa cumpliendo una pena de tres años y medio de cárcel por un delito de tráfico de drogas. La defensa alegó, según se explica en la sentencia del Alto Tribunal, que «los hechos enjuiciados son de escasa entidad» y pidió que se tuvieran en cuenta las circunstancias personales del acusado, es decir, «la minusvalía física de su esposa, el hecho de que su hija se encuentre en prisión y su avanzada edad».
Este hombre fue detenido junto con su esposa en su domicilio de sa Penya tras un registro que realizó la policía el 16 de junio de 2009.
En la casa, en concreto en poder de la mujer, los agentes encontraron dentro de una cartera 92 papelinas con un total de 7,5 gramos de cocaína con una pureza del 36,51 por ciento. Además, los agentes hallaron 1.640 euros y 5.400 más dentro de un neceser.

Absolución
Según consignaron los magistrados de la Audiencia Provincial que le juzgaron en Eivissa, «no resultó debidamente justificada la participación de la acusada en las labores de venta de estupefaciente llevadas a cabo por su marido». De hecho, la mujer, para quien el ministerio público pedía prisión, fue absuelta.
En el juicio, que se celebró el 4 de abril del año pasado, el acusado reconoció que vendía las papelinas de cocaína por seis euros cada una y que lo hacía «movido por una imperiosa necesidad económica al tener que dar de comer a sus nietos», se apunta en la sentencia.

Le dio la cocaína a su mujer porque se asustó al ver a la policía llegar a la casa

La defensa explicó durante el juicio que la policía encontró la droga en poder de la mujer porque el hombre se asustó cuando vio que los agentes de policía entraban en su domicilio. «Él vendía en la puerta», señala la sentencia, y cuando vio que los agentes llegaban a la casa le dijo a su mujer: «toma, toma», y ella lo guardó sin imaginar que fuera droga. Los jueces aceptaron como válida esta versión y absolvieron a la mujer.

Lo más visto