Dos exempleadas domésticas de la mansión de Julio Iglesias han denunciado públicamente en un artículo publicado por eldiario.es al cantante de someterlas a tratos humillantes, insultos, agresiones físicas y abusos sexuales continuados que se repetían a diario durante los años que estuvieron internas trabajando en la mansión de Iglesias en Punta Cana. El cantante aún no ha respondido a las acusaciones que se le imputan.
En una investigación publicada en eldiario.es que duró más de tres años en la que un nutrido grupo de periodistas de España y América Latina unieron esfuerzos, salieron a la luz los detalles más oscuros de la vida del cantante durante los años de la pandemia. El reportaje habla de una estructura jerárquica en el equipo de servicio de la casa, en el que trabajadoras de más rango hacían cumplir las órdenes del cantante a las trabajadoras más novicias. Una de ellas, de nombre ficticio Rebeca, contó cómo, hasta cinco noches por semana, una de las trabajadoras con más rango la llamaba a la habitación de Iglesias alrededor de las once de la noche, donde era presionada para acostarse con ambos. Las prácticas se repitieron durante años. «Yo comenzaba a trabajar a las ocho de la mañana y acababa a las once de la noche. De ahí me llamaban a la habitación [de Iglesias] y salía a las doce o a la una para ir a mi habitación a dormir», relata Rebeca en el reportaje «Ellos me llamaban cuatro o cinco veces a la semana para estar con ellos en su habitación», confirma. «Solamente me dejaban descansar cuando estaba su esposa con él en Punta Cana o cuando estaba otra señorita», añadió. «Mientras estaba [la jefa que la había contratado], él hacía lo que quisiera conmigo».
Según el escrito de la investigación, si se negaba, el trato humillante y degradante se multiplicaba. Las trabajadoras de jerarquía superior ejercían presión sobre las novicias, las cuales eran contratadas según fotografías, y no por experiencia. Según la exclusiva, el mismo Julio les preguntaba, antes de contratarlas, si habían tenido hijos, si tenían novio o si se habían operado los pechos. También las instaba a enseñar su cuerpo para valorar si era oportuno operarlos.
«Te sientes obligada a hacerlo. La mayor parte de las veces [...], nunca pensé en el temor a perder mi trabajo. Era algo que él te forzaba a hacer. Generaba como un poder en ti, de que tú lo tenías que hacer sí o sí», explicó Rebeca en el reportaje, quien tenía 22 años cuando comenzó a trabajar en la mansión del cantante.
Además, estas trabajadoras cuentan cómo existía un escalón intermedio en esa jerarquía, entre las trabajadoras del hogar y las encargadas: las señoritas. Se trata de trabajadoras especializadas en algún servicio, como por ejemplo las fisioterapeutas. Estas trabajadoras recibían un trato superior: tenían un espacio para ellas solas y más tiempo libre. Una de estas 'señoritas' también contó el trato vejatorio con que Iglesias se dirigía a ella constantemente, además de instarle a enseñarle los pechos en una ocasión, delante de las house manager, quienes la animaban a cumplir los deseos del cantante. Otra situación que evidencia el control y el abuso de poder que Iglesias ejercía en la vida de las personas que trabajaban en su domicilio.
El relato, lleno de detalles escalofriantes, se extiende a lo largo de varios años y recorre la vida de varias extrabajadoras, todas ellas mujeres de entre 20 y 30 años quienes coinciden en la misma versión de los hechos: Iglesias se contrariaba con facilidad, las humillaba y las insultaba constantemente si se irritaba, controlaba su forma de comer, de vestir, sus horarios de sueño y ejercía presión sobre ellas para hacer tríos. Julio Iglesias tiene hoy 77 años de edad. La esposa actual de Julio Iglesias es Miranda Rijnsburger, con quien se casó en 2010, pero su primera esposa fue la famosa Isabel Preysler, con quien estuvo casado desde 1971 hasta su divorcio en 1978, y con quien tuvo a sus tres primeros hijos: Chábeli, Julio Jr. y Enrique Iglesias. Miranda Rijnsburguer tampoco ha querido responder a las preguntas de los periodistas.
ManifiestaY la estadística?