Álex Adrover ha vuelto a Mallorca para establecer su residencia familiar en la isla mediterránea donde transcurrió su infancia y adolescencia. El intérprete, conocido por su trayectoria en series de televisión y por su reciente paso por el programa Supervivientes, ha tomado la decisión de regresar a sus orígenes junto a su esposa, la actriz Patricia Montero, y las dos hijas que tienen en común. A través de sus redes sociales, concretamente en una publicación de Instagram, el actor mallorquín ha compartido una emotiva reflexión sobre su vínculo con la isla balear.
En el mensaje, Adrover ha descrito los elementos más significativos de su conexión con Mallorca y cómo esta tierra ha influido en su identidad. En sus propias palabras, el intérprete ha expresado: «Todo empezó aquí. Crecí mimetizado con la naturaleza, aprendiendo a respetarla y a crear con las manos, aunque saltaran chispas. Enamorado del pa amb oli y del vino de sa Roqueta, de las conversaciones sin prisa y del tiempo que no corre. Enseñarles a las peques a mirar el mundo sin miedo, con los pies en la tierra y el ritmo pausado de la isla. Mover el cuerpo para sentir que estoy vivo. Porque Mallorca no es donde vivo, es lo que soy».
Durante años, Adrover ha desarrollado su carrera interpretativa principalmente en la península, participando en producciones televisivas y cinematográficas que le han mantenido alejado físicamente de su tierra natal. Sin embargo, nunca ha perdido el contacto con la isla, realizando visitas frecuentes para mantener vivo el vínculo familiar y personal. Ahora el mallorquín y su familia han decidido regresar al mismo entorno donde el actor pasó sus años más felices. Esta elección refleja un deseo de transmitir valores relacionados con el contacto con la naturaleza, el ritmo de vida mediterráneo y las tradiciones culturales propias del archipiélago balear.
En su mensaje público, Álex ha mencionado específicamente elementos gastronómicos que forman parte del patrimonio cultural de Mallorca. El pa amb oli representa uno de los símbolos culinarios más reconocibles de las Islas Baleares. Esta referencia no es casual, sino que evidencia cómo la alimentación tradicional forma parte inseparable de la identidad insular. Asimismo, la mención al vino de sa Roqueta subraya el aprecio del actor por los productos autóctonos y la tradición vinícola mallorquina. Estos detalles gastronómicos no solo revelan gustos personales, sino una filosofía de vida basada en la valoración de lo local y tradicional frente a la globalización cultural.
El actor ha destacado las «conversaciones sin prisa» y «el tiempo que no corre» como características esenciales del estilo de vida mallorquín que desea recuperar y transmitir. La referencia a haber crecido «mimetizado con la naturaleza» revela una infancia marcada por el contacto directo con el entorno natural mediterráneo. Mallorca ofrece paisajes diversos que incluyen playas, montañas, zonas rurales y espacios protegidos que favorecen una educación ambiental práctica. Este aspecto resulta especialmente relevante en un contexto donde las nuevas generaciones crecen cada vez más alejadas del medio natural.
Álex Adrover es un actor español nacido en Mallorca que ha desarrollado su carrera profesional principalmente en televisión. Su trayectoria interpretativa incluye participaciones en series de producción nacional como Yo soy Bea que le han proporcionado reconocimiento en el panorama audiovisual español. Está casado con la también actriz Patricia Montero y ambos han conseguido equilibrar sus compromisos profesionales con la crianza de sus hijas, algo que ahora buscan consolidar en el entorno insular mallorquín.
El fenómeno de profesionales que retornan a sus territorios natales tras consolidar carreras en grandes ciudades responde a múltiples factores. Entre ellos destacan la búsqueda de calidad de vida, el deseo de criar a los hijos en entornos más tranquilos y la necesidad de reconectar con raíces culturales y familiares. Las mejoras en conectividad digital han facilitado que determinadas profesiones puedan ejercerse sin necesidad de residencia permanente en núcleos urbanos principales. .