Álex Adrover, exconcursante de 'Supervivientes 2025', ha compartido detalles sobre cómo transcurre su día a día desde que regresó a Mallorca tras su paso por el reality de Telecinco. El mallorquín, que participó en la última edición del programa presentado por Jorge Javier Vázquez, ha revelado que su vida actual se centra en el cuidado de su hogar en el campo, donde reside junto a su mujer Patricia Montero y sus hijas. La decisión de volver a la isla balear no fue casual. Según ha explicado el propio Adrover, el motivo principal fue estar más cerca de la familia y disfrutar de todo lo que Mallorca puede ofrecer.
«Por su gente, por la Tramuntana, por la costa, por el campo y por la comida… Como buen mallorquín, creo que la isla lo tiene todo», ha declarado el exconcursante, quien admite que durante su estancia en Honduras no dejaba de pensar en regresar a casa. La experiencia en 'Supervivientes' marcó un punto de inflexión en las prioridades vitales de Adrover. Estando en el reality, uno de los pensamientos recurrentes era el deseo de poder parar un poco el tiempo y volver a Mallorca. Cuando compartió esta reflexión con Patricia a su vuelta, la idea entusiasmó a su pareja, y en cuestión de pocos meses la familia ya estaba instalada en su nuevo hogar en la isla.
La rutina diaria en el campo mallorquín
Actualmente, su rutina pasa por seguir creando hogar y adaptarse a esta nueva etapa vital. A pesar de mantener compromisos laborales en la península, el exconcursante asegura que todavía tienen la sensación de que la mudanza no está del todo terminada. «Mi objetivo principal es que las niñas estén lo más cómodas y felices posible en esta nueva etapa», ha confesado Adrover, quien considera un regalo poder despertarse cada mañana, abrir la puerta de casa y encontrarse rodeado de naturaleza. Para él, esta ha sido una de las decisiones más acertadas que han tomado como familia, y no oculta su satisfacción con el cambio.
La jornada del exconcursante de 'Supervivientes' transcurre entre diversas actividades relacionadas con el mantenimiento de su hogar. «Seguimos dándole mucho cariño a la casa a la que nos hemos mudado, trabajando poco a poco en el jardín, en el huerto y en tener los animales lo mejor posible», ha detallado. Esta conexión con la tierra y los animales representa para Adrover un contraste absoluto con la supervivencia extrema que experimentó en Honduras. Uno de los aspectos que más tranquilidad aporta a Álex Adrover y a Patricia es comprobar que las niñas están encantadas en su colegio nuevo.
La adaptación de las pequeñas al sistema educativo mallorquín ha sido exitosa, lo que permite a los padres centrarse en otros aspectos de la organización familiar sin preocupaciones adicionales. El bienestar de sus hijas constituye la prioridad absoluta del exconcursante, quien ha diseñado esta nueva vida pensando precisamente en ofrecerles un entorno más natural y saludable. El contacto directo con la naturaleza, los animales y las actividades al aire libre forman parte ahora de la educación cotidiana de las niñas.
Compatibilizar trabajo y vida en la isla
A pesar de haber optado por una vida más tranquila en Mallorca, Álex Adrover no ha abandonado sus compromisos profesionales. La familia viaja bastante por trabajo, lo que demuestra que el retorno a la isla no implica un retiro de la actividad pública o laboral del exconcursante de 'Supervivientes 2025'. Sin embargo, la gran diferencia respecto a su vida anterior radica en la posibilidad de trabajar desde casa y disfrutar de un nuevo ritmo. Esta flexibilidad les permite combinar las obligaciones profesionales con el proyecto personal de consolidar su hogar en el campo mallorquín, algo que Adrover valora especialmente tras la intensa experiencia vivida en el reality.
La gestión del huerto, el cuidado del jardín y la atención a los animales ocupan gran parte del tiempo libre del exconcursante, quien ha encontrado en estas tareas una forma de desconexión y equilibrio que contrasta con el estrés de los compromisos mediáticos y profesionales en la península. Natural de Mallorca, Adrover siempre mantuvo un vínculo especial con su tierra natal, lo que explica que, tras su paso por el reality, decidiera establecerse definitivamente en la isla junto a su pareja Patricia y sus hijas. Actualmente compagina sus compromisos profesionales con la vida en el campo, donde desarrolla proyectos relacionados con la agricultura ecológica y el cuidado animal.