El San Pablo es de Segunda División. El conjunto ibicenco logró este sábado la permanencia tras superar al Teidaya con un partido que estuvo controlado de principio a fin. Una salvación que es historia del deporte pitiuso, ya que es la primera vez que un equipo femenino se mantiene en la segunda categoría nacional de fútbol sala. Además, desde el club ya anunciaron que tienen intención de hacer un equipo mucho más potente de cara a la próxima temporada.
En cuanto al choque, las de Ca n’Escandell sabían todo lo que se jugaban y salieron como una exhalación. Apenas habían pasado 28 segundos cuando Fati soltó un zambombazo para hacer el 1-0. Golazo que ponía las cosas muy de caras y que eliminaba cualquier tipo de nerviosismo que pudiese haber en las filas ibicencas. La uruguaya, que llegó para reforzar el equipo en el tramo final de la temporada no fallaba a su cita con el gol. Marcó en los cinco partidos que jugó con la camiseta del San Pablo.
Las pitiusas querían poner tierra de por medio y un minuto más tarde estaba a punto de marcar Fede. Gran inicio de las de Saúl Olmo que hacían el segundo a los tres minutos y medio con un buen cabezazo de Cami. 2-0 y el partido empezaba a estar encarrilado.
Fede volvía a tener una gran ocasión poco después, pero con el paso de los minutos el partido se niveló un poco. De hecho, Tati tuvo que hacer una gran parada a falta de 13 minutos para el descanso.
En el ecuador de la primera parte, Fede volvía a perdonar. La atacante se quedó sola tras un mal pase de las canarias, pero su disparo se fue lamiendo el palo. También se fue cerca un potente disparo de Fati. Volvía a animarse el San Pablo que lo siguió buscando, pero no lo encontró en esta primera parte. Antes del descanso, a falta de dos minutos, la tuvo Kai que se encontró con una buena parada de la portera visitante.
El segundo tiempo arrancó con un Teidaya mucho más incisivo. Primero, obligó a Tati a desviar un buen disparo, pero, poco después, en el minuto 4, en una gran contra hacían el 2-1. Emi culminaba la transición con un buen disparo que ponía en peligro la permanencia ibicenca. El empate no valía.
Dai pudo hacer el tercero en una acción embarullada en la que una jugadora canaria despejó el balón bajo palos. No hubo que lamentarlo mucho porque el gol no tardaría en llegar. Fati vio a la portera adelantada y sorprendió a todo el mundo con un disparo desde su campo. 3-1 y poco menos de 13 minutos por jugarse.
La tranquilidad fue aún mayor cuando Cami aprovechó un sensacional pase en largo de Fati para bajarlo con mucha clase y definir todavía mejor. 4-1 y ahora sí, el partido ya no se podía escapar. La permanencia estaba muy cerca.
En el tramo final del encuentro no pasaron demasiadas cosas. Las visitantes aceptaron la derrota y las locales también bajaron un poco el pistón. Había tranquilidad, el trabajo estaba hecho y la fiesta estaba en la grada. Fati finiquitó el encuentro con un gran gol de falta. 5-1 y otro año más en Segunda División.