El Comité Nacional de Segunda Instancia de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha rechazado el recurso presentado por el San Pablo y el Atlético Mercadal, que actuaban conjuntamente, contra la distribución de grupos de la Segunda División de Fútbol Sala Femenino para la temporada 2025/26.
La impugnación se presentó tras la decisión del Juez Único de Competiciones No Profesionales, que el pasado 8 de agosto optó por la propuesta nº 2 de las planteadas por las federaciones territoriales. La votación entre los 48 clubes de la categoría había finalizado en empate en tres ocasiones consecutivas, lo que llevó el asunto a manos del órgano federativo.
El Comité ha recordado que la RFEF tiene la potestad de decidir la composición de los grupos, y ha avalado la resolución del Juez Único al considerar que se fundamenta en criterios de interés general: menor dispersión territorial, menos kilómetros a recorrer y una reducción de costes global estimada en más de 63.000 euros.
Aunque el cambio no ha satisfecho a todos los equipos, entre ellos el San Pablo, el Comité considera que la medida está «sobradamente fundamentada» y no vulnera los principios de objetividad y lógica exigibles. La resolución agota la vía federativa, por lo que el club ibicenco solo podría recurrir ahora por la vía judicial civil.
El San Pablo ha quedado encuadrado en el Grupo 1, junto a Bembrive, Valdetires Ferrol FSF, Ourense Ontime B, FC Meigas, Grupo Forma-T Vilalba FS, Ence Marín Futsal, Estrella Futsal, Gran Canaria FSF Teldeportivo, Save Family Mioño, El Gaitero Rodiles FSF, FS Atlético Mercadal, CD Colegio San José, Sporting Club Garrovilla, CD Segosala y River Zamora.
La composición del grupo destaca por su amplia dispersión geográfica, con predominio gallego (siete equipos), pero también presencia de conjuntos de Canarias, Asturias, Cantabria, Extremadura, Castilla y León y Castilla-La Mancha, además de los baleares. Aunque la RFEF defiende que este calendario supone menos kilómetros totales que la otra propuesta votada, en el caso del conjunto ibicenco implica un notable aumento respecto al pasado curso, cuando compartía grupo con equipos catalanes, aragoneses, navarros y canarios.
Opción de renuncia
Desde el club mostraron su descontento por la situación. «Estamos cabreados y decepcionados. Estoy buscando en el diccionario lo que significa proximidad geográfica», ironizó Vicente Tur. El directivo explicó que la junta directiva está pendiente de reunirse para tomar una decisión. La vía judicial no parece tener mucho recorrido, pero deberán valorar todas las opciones, ya que se enfrentarían a 14 viajes largos, algunos con mala conexión aérea, y a un incremento importante del presupuesto.
Este aspecto preocupa especialmente, ya que es momento de cuadrar cuentas para asegurar que el presupuesto alcanza. «No nos gustaría llegar a ese punto, pero si no tenemos la certeza de que podemos terminar la temporada nos lo pensaremos», señalan desde la directiva.
A ello se suma el hecho de que las jugadoras tienen trabajos y habrá desplazamientos de dos o tres días, lo que complicaría su disponibilidad. «No pueden perderse días, ellas trabajan. Si pierden el trabajo estamos apañados», apuntan.
El primer club en tomar una decisión ha sido el Sporting Garrovilla, que ha renunciado a su plaza alegando que sus jugadoras no son profesionales y no pueden permitirse, por motivos laborales y familiares, pasar dos días fuera de casa en cada viaje. Además, calculan que los desplazamientos supondrían un gasto extra de unos 20.000 euros, inasumible para su presupuesto.