Iker Fernández, jugador del Gasifred Atlético, evoluciona de forma favorable después de haber sido intervenido quirúrgicamente para extirparle el bazo, una operación que fue necesaria tras el fuerte golpe que recibió el pasado domingo en el partido contra el Unión África Ceutí.
El futbolista azulino tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital tras el impacto y permanece ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos, aunque las primeras informaciones apuntan a que, si todo sigue como hasta ahora, podría pasar a planta este miércoles.
Según ha podido saber Periódico de Ibiza y Formentera, los médicos ya le han retirado la sonda nasogástrica y parte de la respiración asistida. Iker, que está acompañado en todo momento por sus familiares y por miembros del club, se encuentra animado, puede comer por sí mismo y respira sin ayuda externa. Su evolución es muy positiva y hay una alta dosis de confianza depositada en que este miércoles pueda abandonar la UCI y continuar su recuperación en planta, donde se le seguirá llevando a cabo un seguimiento de su estado de salud.
El motivo por el que todavía no se ha producido el traslado está relacionado con el calendario de analíticas, que se llevan a cabo en días impares. La primera se realizó el lunes y este miércoles se repetirá para confirmar la buena evolución del jugador antes de autorizar su cambio de unidad.
Cabe recordar que, tras el fuerte choque sufrido apenas veinte segundos después de comenzar el encuentro, en una primera exploración se le detectaron tres costillas rotas: la quinta y la sexta con desplazamiento, aunque sin fragmentos libres, y la séptima con una fractura no desplazada. El TAC posterior reveló complicaciones internas que llevaron al equipo médico a decidir la intervención quirúrgica de urgencia. Afortunadamente, todo apunta a que Iker Fernández se recuperará completamente con el paso de las semanas.