El triatlón ibicenco tiene tres deportistas llamadas a protagonizar su futuro en categoría femenina. Patricia Quirós y las hermanas Marta y María Bonet, todas ellas vinculadas al Saltoki Trikideak navarro, están construyendo su futuro a base de trabajo y resultados. Las tres comparten la particularidad de haber llegado al triatlón de la mano de sus familias.
Los resultados empiezan a demostrar que el trabajo está dando sus frutos. Marta Bonet y Patricia Quirós han compartido equipo en dos Campeonatos de España este curso y en ambos lograron el metal de bronce, uno en el de duatlón y otro en el de triatlón.
En el terreno individual, Marta también ha demostrado su capacidad para competir entre las mejores de su generación. Esta temporada terminó dentro del top 15 júnior del Campeonato de España de acuatlón, mientras que en su etapa infantil ya había firmado un notable séptimo puesto en los 200 metros mariposa del Campeonato de España de natación. Patricia, por su parte, acabó séptima en el Campeonato de España júnior de acuatlón, otro resultado que confirma su progresión en una categoría cada vez más exigente.
María Bonet empieza a llamar la atención desde las categorías inferiores. Esta temporada fue novena en el Campeonato de España de acuatlón en categoría cadete y, en natación, ya había sido capaz de alcanzar el quinto puesto en el Campeonato de España alevín de los 200 mariposa.
Gran dedicación
Detrás de los resultados hay una dedicación que obliga a organizar cada minuto del día. Patricia dio un paso especialmente importante al trasladarse a tierras navarras, donde forma parte del programa de la selección española y entrena en el Centro de Tecnificación Nacional de Pamplona. «Entrenamos siete días a la semana y descansamos un día al mes», explica. La rutina contempla al menos cuatro horas diarias de entrenamiento. Por la mañana, estudio; por la tarde, deporte.
Las hermanas Bonet, en cambio, están afincadas en Ibiza, donde deben hacer auténticos malabarismos para compatibilizar los entrenamientos con los estudios. Algunos días toca madrugar hasta límites poco habituales. «Nos tocaba dos días a la semana entrenar antes de ir al instituto, a las seis de la mañana, para hacer la primera sesión y luego, por la tarde, otra», explica Marta. La carga semanal ronda las 20 horas de entrenamiento.
María sigue una rutina similar y reconoce cuál es su mayor enemigo: las mañanas. «Me muero de sueño», admite entre risas, recordando que «a lo mejor te quedas hasta tarde haciendo deberes o estudiando, y lo pasas muy mal en el entreno». Es la otra cara de unos resultados que, desde fuera, pueden parecer únicamente fruto del talento.
«Un deporte diferente»
Elegir el triatlón en un mundo donde parece que todo gira en torno a un balón no es fácil. Para Marta, precisamente ahí está parte de su atractivo. «Es un deporte diferente. Siempre estás haciendo algo. Si te gusta, lo disfrutas». Incluso el sufrimiento forma parte de la experiencia: «Da igual si tienes que sufrir o si tienes dolores».
María destaca su carácter completo: «Trabajas todas las partes del cuerpo. Es muy diferente a los demás deportes y no hay mucha gente que lo haga». Patricia encuentra otra ventaja: la posibilidad de entrenar siempre acompañada: «Como son tres deportes, puedes ir individualmente con gente para correr o en bici. Siempre hay gente con la que puedes salir a hacer algún entreno».
El crecimiento deportivo de las tres ibicencas está estrechamente ligado a su pertenencia al Saltoki Trikideak. Para ellas, competir con un club de fuera es más una necesidad que una elección si quieren disponer de más oportunidades para seguir progresando. Las tres consideran que en Ibiza hay muy pocas competiciones y que con el Saltoki tienen más puertas abiertas. «Si quieres coger experiencia y mirar por ti, seguramente tengas que ir a un club de fuera», resume Marta.
Metas
A pesar de que los resultados ya empiezan a ser importantes, las tres prefieren hablar de futuro con prudencia. No quieren convertir el deporte en una obligación y coinciden en una idea: disfrutar debe seguir siendo la prioridad.
«Mi objetivo es seguir haciendo el deporte y disfrutarlo», explica María. «Si se puede, pues intentaré ser campeona de España y participar en competiciones internacionales», añade. Marta comparte esa filosofía: «Sobre todo hay disfrutar, que a veces se olvida y es lo principal». Patricia tiene una perspectiva algo más inmediata: «Llegar lo más lejos que pueda». Su hoja de ruta pasa ahora por los campeonatos nacionales y por dar sus primeros pasos en pruebas internacionales.
El camino ya está marcado. Patricia, Marta y María ponen todo de su parte para crecer en el triatlón. Sus logros son ya una realidad. Lo que todavía está por descubrir es hasta dónde pueden llegar.