Bajo el ritmo de la samba, el forró, la capoeira y la batucada y el sabor de la feijoada, el churrasco o las caipirinhas, centenares de personas han llenado este sábado el Parque de Cas Serres, convertido durante una jornada en un pedacito de Brasil en plena Ibiza. Más de 2.000 personas han pasado por la celebración del Día de Brasil, una cita que la comunidad brasileña de la isla ya considera suya y que este año ha alcanzado su tercera edición.
Lo han hecho en un Parque de Cas Serres adaptado a la ocasión. Ya a la entrada los colores propios de Brasil hacían su aparición. Más adelante, se vendían camisetas de la selección de fútbol, todo un icono nacional, así como también había puestos de pequeñas manualidades o trenzados en el cabello.
Siguiendo el recorrido, se llegaba al escenario principal, donde la música en directo ha estado presente desde las doce de la mañana hasta las doce de la noche. Y, a su alrededor, hasta una veintena de puestos de la gastronomía típica del gigantesco país.
Entre banderas verdes y amarillas, familias enteras, grupos de amigos y curiosos han recorrido los puestos y se han sumado a los bailes que han sonado a lo largo de todo el día. La música ha sido la gran protagonista, con hasta ocho estilos de baile brasileños distintos. «En Brasil tenemos música en vivo en todos los bares, en todos los restaurantes. Aquí no podemos tenerla, así que cuando hay, toda la gente viene», ha explicado Larissa, presidenta de la comunidad de brasileños y una de las organizadoras del evento.
La gastronomía ha sido el otro gran reclamo. Una veintena de puestos han ofrecido platos típicos del país: feijoada, pastel, churrasco, espetinho, brigadeiros, tartas y, por supuesto, caipirinhas. Para muchos de los asistentes ha sido la ocasión de reencontrarse con los sabores de casa. No en vano, la fiesta ya no atrae solo a residentes en la isla: según los organizadores, cada vez llega más gente desde Barcelona, Mallorca o Madrid, brasileños que echan de menos «la comida, la música» y también público de otras procedencias atraído por su cultura.
Aunque Brasil celebra su independencia el 7 de septiembre, la comunidad ha optado por trasladar la fiesta al último sábado del mes para evitar coincidir con otras celebraciones de la isla. La fecha se ha acordado con el Ayuntamiento y, según la asociación, ya la tienen reservada para las próximas ediciones. «Encontramos esta fecha de fin de verano, en la que no hay muchas fiestas con las que chocar», señalan.
Detrás de la jornada está una asociación de brasileños que cumple su segundo año de vida y que también organiza en Ibiza otras citas de marcado acento brasileño, como el carnaval o la fiesta de San Juan, muy arraigada también en su país. Calculan que en la isla residen alrededor de 5.000 brasileños, y la entidad aspira a ser un punto de encuentro para todos ellos.
Los planes pasan por crecer. La intención es ampliar la celebración de uno a dos días, aunque «poco a poco», y ofrecer actividades más allá de los eventos, como clases de baile o de capoeira para la comunidad.