La danza africana ha puesto ritmo este sábado a las fiestas de es Figueral con una clase abierta impartida por Natalia Botta y acompañada por percusión en directo. A los alumnos habituales se han ido sumando personas que se encontraban en la playa y que nunca antes habían practicado este tipo de baile.
Durante la sesión, los participantes han aprendido movimientos de una danza tradicional de Guinea, originaria de la región de Hamana y vinculada a las celebraciones comunitarias. «Siempre hay una comunicación entre el tambor y el baile», ha explicado Botta, que lleva más de 25 años vinculada a las danzas africanas.
La música en directo ha corrido a cargo de Bibiche Sambou Touré, Sebastián Molina y Juan Miguel Trama, que han acompañado la danza con dununes y yembés, instrumentos de percusión fundamentales en este tipo de música.
Entre las participantes estaba Alma Belinchón, que practica danza africana desde 2020 y ha definido la experiencia como «medicina para el alma», destacando el contacto con la tierra y el sentimiento de comunidad.
Bibiche Sambou Touré ha agradecido la creación de espacios que favorezcan «la conexión» y reivindiquen la comunidad y la humanidad frente al individualismo.
La fiesta de sa Roca de sa Creu vivirá este domingo su última jornada con una limpieza de la playa, actividades náuticas y tenis playa durante la mañana. El tradicional ball pagès pondrá el punto y final a las 13:30 horas.