A media tarde de este sábado, con la plaza de Sant Jordi llenándose poco a poco de camisetas negras, los acordes de la música rock trasladaban al público una década atrás en el tiempo. El Back to School Sant Jordi Music Festival ha celebrado su decimocuarta edición recuperando al detalle el cartel de 2016, aquel con el que la asociación cultural Ses Barsetes empezó a traer a la isla bandas de fuera.
La idea era rendir homenaje a una década de conciertos y a un festival que se ha convertido ya en un clásico de las programaciones de finales de verano. Y el público ha respondido a una cita que ya forma parte del calendario rockero de las Pitiusas y que, un año más, ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Sant Josep.
Los encargados de abrir la jornada han sido Blind Seekers. El power trío formado por Jordi Juan, Toni Mascaró y Ferran Nogués ha vuelto a subirse a un escenario tras un largo parón, y lo ha hecho precisamente en el mismo festival que los vio en el cartel de 2016.
Después ha sido el turno de Uncle Sal, una de las bandas de referencia del rock americano en la isla desde su fundación en 2010. Soulman Sal, al frente, junto a Francis Fastfingers, Artimus Gabe, Ferran Nogués —que ha repetido escenario— y Cristian Krivoruchko han repasado lo mejor de sus cuatro discos de estudio. El concierto ha contado además con la participación de su exguitarrista R'n'R Banker, cuya aparición ha sido recibida con una de las ovaciones más sonoras de la noche.
Con la noche ya cerrada, el festival ha dado paso a los grupos llegados de la península. Kleejoss, desde Zaragoza, ha desplegado en formato de trío un directo en el que han adelantado temas de Un Apocalipsis Después, su noveno trabajo, grabado en los estudios La Ermita y a punto de ver la luz.
El cierre ha corrido a cargo de los bilbaínos Los Brazos, uno de los directos más populares del rock estatal, en el que han dejado un anticipo de lo que será su sexto álbum, previsto para este mismo 2026.