El pleno del Consell de Formentera rechazó en el pleno de este jueves la aplicación en la isla de la disposición adicional séptima de la Ley 7/2024, una herramienta que buscaba regularizar de forma extraordinaria determinadas edificaciones existentes en suelo rústico y dotarlas de mayor seguridad jurídica.
La propuesta, impulsada por el equipo de gobierno, no salió adelante pese a haber incorporado modificaciones planteadas por el conseller no adscrito Llorenç Córdoba con el objetivo de facilitar el consenso. El vicepresidente segundo y conseller de Economía, Territorio e Infraestructuras, Javier Serra, lamentó el resultado y ha asegurado que «Formentera ha perdido una oportunidad para dar una respuesta ordenada y con garantías a situaciones que ya existen».
Serra defendió que la iniciativa no pretendía abrir la puerta a nuevas construcciones ni suponía una legalización automática, sino ofrecer una solución regulada a viviendas ya edificadas que llevan años en una situación de incertidumbre administrativa. En este sentido, destacó que la propuesta incluía condiciones específicas adaptadas a la realidad insular, como medidas de depuración de aguas, eficiencia energética e integración paisajística. «El objetivo era ordenar mejor lo que ya existe y evitar más inseguridad o degradación», señaló el conseller, quien insistió en que se trataba de una propuesta «limitada y garantista» en línea con anteriores adaptaciones del planeamiento territorial de la isla.
Pese al rechazo, desde el equipo de gobierno aseguraron que seguirán trabajando para encontrar fórmulas que permitan alcanzar un acuerdo y dar respuesta a estas situaciones. «Formentera necesita menos bloqueo y más soluciones», concluyó Serra.
Programa ‘Ibiza Circular’
En la misma sesión plenaria, también se aprobó, con los votos en contra de Sa Unió, una proposición del grupo PSIB-PSOE sobre la defensa de los intereses de Formentera en relación con el programa Ibiza Circular, que regula la entrada de vehículos a la isla vecina.
La consellera de Movilidad y Medio Ambiente, Verónica Castelló, cuestionó esta iniciativa al considerar que parte de un planteamiento «alarmista» y alejado de la realidad. Según explicó, las condiciones previstas para 2026 y 2027 incorporan mejoras respecto al año anterior y no suponen un perjuicio generalizado para los residentes de Formentera, incluyendo excepciones para vehículos eléctricos o desplazamientos por motivos médicos, administrativos o laborales.
Finalmente, el pleno aprobó por unanimidad una propuesta del grupo GxF para mejorar el mantenimiento de sa Roqueta. El conseller Serra destacó que las actuaciones ya ejecutadas o en marcha han supuesto una mejora significativa para este núcleo turístico, fruto también del diálogo mantenido con los vecinos de la zona.