La imagen ha sido tomada este mismo jueves desde una terraza de la Avenida Santa Eulària de Vila y demuestra la inutilidad del toldo que fue instalado hace unos días para, teóricamente, proteger a todos aquellos residentes y turistas que esperan un taxi y que deben esperar bajo un sol de justicia.
La sombra no da ni de cerca en la acera donde esperan los clientes y, como se puede ver en la imagen, ni siquiera protege a los taxis que pudiesen esperar a residentes en la parada. La sombra acaba, al menos durante la mañana, en la mediana de la Avenida Santa Eulària, donde evidentemente no hay ni clientes ni taxis.
A pesar de la espectacularidad del toldo, que acabó de instalarse este lunes, se demuestra que no cumple el cometido por el cual el concejal Aitor Morrás encargó su instalación con varios meses de retraso y ya muy avanzada la temporada de verano.
El que sale peor herido y no se le hace referencia es la empresa que recoge el encargo, que además de hacerlo rápido y llegar tarde(seguramente por culpa de Aitor) queda un poco vendida, con una imagen que deja dudas sobre la inversión realizada. Al igual faltaba un poco de diálogo con APB para realizar la vela en la zona del carril bici durante un tramo y realizar un toldo de 50 metros de largo por 4 de ancho, mira me dejo de rollos, no hay nada que haga el ayuntamiento que les salga bien, ya sea por la hora de la foto, por la perspectiva que da periódico, que sabemos cual es, al final, lo que queremos todos es que se larguen. fardatxos¡¡¡