Los consells de Mallorca, Ibiza y Formentera pondrán en marcha el próximo otoño un plan piloto para trasladar los residuos de las Pitiusas a la incineradora de Son Reus. El objetivo es ganar tiempo frente al límite de vida útil del vertedero de Ca na Putxa, además de lograr reducir al mínimo la producción de residuos en Ibiza y Formentera. Estos residuos irán a parar a la planta mallorquina para su incineración. Esto permitirá a Son Reus producir más energía para su venta en el mercado.
A cambio, el Consell Insular de Mallorca recibirá 50 millones de euros, que servirán para financiar las infraestructuras de la planta incineradora, que ahora pagan vía recibo los mallorquines. El acuerdo ha sido alcanzado durante la celebración de la tercera Conferencia de Presidentes de la legislatura, que ha tenido lugar en el centro de interpretación del poblado fenicio de Sa Caleta, en Ibiza. Una reunión presidenta por la presidenta balear, Marga Prohens, y en la que han participado los máximos responsables de los cuatro consells insulares, además de los consellers autonómicos Antoni Costa, José Luis Mateo, Alejandro Sáenz de San Pedro y Antònia Estarellas.
Prohens ha destacado el clima de «diálogo, colaboración y lealtad institucional» entre el Ejecutivo autonómico y las instituciones insulares. Y, sobre todo, ha subrayado «la actitud» de los presidentes de Mallorca e Ibiza, Llorenç Galmés y Vicent Marí, a la hora de alcanzar el acuerdo para permitir el traslado de los residuos de esta isla a Mallorca. Un acuerdo que, según ha señalado la presidenta, es «un paso hacia unas islas más sostenibles, verdes y más respetuosas con el medio ambiente». «Ponernos de perfil», ha añadido Marga Prohens, «era lo más sencillo. Es lo que hizo el anterior Govern (presidido por la socialista Francina Armengol), que escondía los problemas en un cajón».
El presidente de Ibiza, Vicent Marí, ha señalado, por su parte, que el acuerdo alcanzado con el Consell Insular de Mallorca es «muy importante». «El plan», ha explicado Marí, «tiene el objetivo de buscar la manera más eficiente y menos molesta de trasladar los residuos de Ibiza y Formentera a Mallorca. Hay que probar y luego establecer las bases». Así, según ha señalado el presidente del Consell de Ibiza, la cantidad de residuos que se traslade a Mallorca se irá incrementando progresivamente para que «cause las menores molestias».
Vicent Marí también ha indicado que este plan piloto ha de ser «parte de la solución a largo plazo a los residuos que genera la isla». Y ha recordado que el Consell tiene ahora abierto un proceso participativo para decidir el futuro del vertedero de Ca na Putxa. El traslado de estos residuos a Mallorca es, ha señalado el presidente, «una solución a corto plazo». Pero, a largo, será necesario escoger entre las que están ahora sobre la mesa. Eso sí, también ha señalado que en caso de que este traslado sea la solución definitiva, Ibiza necesitará de cualquier manera un «vertedero de emergencias».
El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, ha señalado, por su parte, que el acuerdo alcanzado entre ambas instituciones insulares demuestra que Baleares es «una comunidad unidad y fuerte». Galmés ha destacado la «generosidad y solidaridad» de los mallorquines en este acuerdo y ha destacado el papel jugado por la presidenta Prohens para alcanzar el acuerdo.
Llorenç Galmés ha explicado que el apoyo económico del Govern permitirá rebajar un 10% la tarifa de residuos que pagan los ciudadanos tanto en Mallorca como en el resto de las islas a partir de 2026. Y ha subrayado que, además, el traslado de los residuos de Ibiza y Formentera a Son Reus permitirá a esta planta producir más electricidad para su venta.
El acuerdo, ha añadido Galmés, no es extraordinario pues ya estaba contemplado en la Ley de Residuos de Baleares y en el Plan Director de Residuos de Mallorca, aprobados ambos en 2019 por gobiernos de la izquierda.
El presidente mallorquín, además, ha señalado que la planta de Son Reus «funciona al 70 %», por lo que podrá asumir sin problemas los residuos de Ibiza y Formentera, que se calcula que serán unas 85.000 toneladas. Y ha puesto como ejemplo que en los meses de julio y agosto, temporada alta turística, Son Reus gestiona unas 60.000 toneladas de residuos al mes. «Cabe perfectamente lo de Ibiza y Formentera porque la planta no funciona a pleno rendimiento», ha abundado Llorenç Galmés.
El presidente del Consell de Mallorca, finalmente, ha destacado que esta institución está ayudando a solucionar una «emergencia ambiental» que afecta a toda la comunidad autónoma. Y ha concluido recordando que las islas son «hermanas» a las que solo separa el Mediterráneo.
ParcialNo es un timo. Es justo lo que siempre persigue la derecha. Dinerito fresquito para los amigotes (y fijate que raro, VOX se ha subido al mismo carro, alguien lo dudaba?). En este caso al de siempre (Matutito y su Balearia). De alguna manera le tenían que compensar las perdidas que va a tener por la restricción de vehículos. Pero eh, la culpa es de Pedro y la izquierda lo hace todo tan mal, jajaja. Disfruten lo votado.