Lo que hace poco más de una década estuvo a punto de ser un cierre definitivo, hoy es una gran celebración: la Asociación Pitiusa de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (Apfem) conmemoró ayer sus 30 años de trayectoria en salud mental comunitaria en Ibiza y Formentera. Lejos de desaparecer, la entidad ha logrado consolidarse como un pilar clave para cientos de usuarios con discapacidad asociada a un diagnóstico de salud mental.
La historia de esta entidad, nacida en 1995 de la mano de familias afectadas por los trastornos mentales de sus seres queridos, representa un verdadero ejemplo de resiliencia, comunidad, transformación y compromiso durante tres décadas de lucha.
Para celebrarlo, Apfem organizó ayer una gala conmemorativa en el Centro Cultural de Jesús, en Santa Eulària, donde reunió a usuarios, familias, profesionales, representantes institucionales y entidades sociales que, de una u otra manera, han sido testigos o protagonistas de la evolución de la asociación. La cita sirvió no sólo para recordar el camino recorrido, sino también para proyectar una visión de futuro esperanzadora y colectiva. En este sentido, según la presidenta de Apfem, Maria Augusta Mora, la historia de la asociación está tejida con las vivencias de muchas personas, pero también con obstáculos, ya que en el año 2012 la entidad se encontró al borde del cierre. La falta de recursos, la disminución de ayudas y la marcha de algunos profesionales pusieron en riesgo su continuidad. En ese momento crítico, María Agusta Mora, madre de tres hijos – uno de ellos con síndrome de CHARGE y autismo – fue propuesta como presidenta. «Fue una decisión muy difícil. Soy enfermera y estaba criando a mis hijos, pero no podía quedarme de brazos cruzados viendo cómo desaparecía un recurso que era esencial para tantas familias como la mía», recuerda Mora. Gracias a su valentía y a la implicación de un equipo profesional y humano muy comprometido, la entidad logró, según esta mujer, no sólo sobrevivir, sino iniciar un proceso de crecimiento que hoy la sitúa como una referencia en salud mental comunitaria en Ibiza y Formentera.
Foto: Alejandro Mellon
En aquel entonces, Apfem atendía a una veintena de usuarios con apenas cuatro profesionales y algunos voluntarios. Actualmente, más de 600 personas reciben atención integral a través de sus servicios, que abarcan desde el acompañamiento psicológico hasta la promoción de la autonomía personal, la inclusión social y laboral, y el apoyo a familias en situaciones de vulnerabilidad.
Durante el evento de aniversario, se presentó el documental 30 años haciendo camino, una producción audiovisual que narra la evolución de la asociación desde su fundación hasta la actualidad. Esta pieza pone el foco en los vínculos generados, la lucha colectiva por los derechos de las personas con trastorno mental y la transformación social impulsada desde lo comunitario. «Este documental es un homenaje a todas las personas que han hecho posible Apfem. Familias, profesionales, instituciones, pero, sobre todo, a los propios usuarios, que han confiado en nosotros y han sido protagonistas de su propio proceso de cambio», señala la gerente de la entidad.
La gala también contó con la representación de escenas seleccionadas de la obra de teatro Locos, una propuesta escénica surgida del propio colectivo. La obra, construida desde la experiencia personal de sus protagonistas, ofrece una mirada crítica, poética y valiente sobre los estigmas, los silencios y los desafíos cotidianos de vivir con un diagnóstico de salud mental.
Desde sus inicios humildes hasta la actualidad, Apfem ha ido ampliando su alcance y consolidando una red de recursos que cubre distintas áreas de intervención. La entidad gestiona en la actualidad ocho viviendas supervisadas para personas con discapacidad intelectual y problemas de salud mental, en las que se promueve la vida independiente, el aprendizaje de habilidades básicas y la convivencia en comunidad.
Otro de los grandes logros de la entidad ha sido la puesta en marcha del programa Aktua, que ofrece acompañamiento a jóvenes extutelados, familias en riesgo de exclusión social y personas con necesidades especiales.
Menudo titular : "Salud mental: de estar al borde del cierre a ser una referencia en Ibiza" Este "periodico" nos está llamando locos a todos a la cara.