La Conselleria balear de Agricultura, Pesca y Medio Natural valoró ayer de manera positiva la sanción interpuesta por el Ayuntamiento de Sant Josep contra Dj Diplo por celebrar una fiesta ilegal en Cala d´Hort. La multa asciende a 300.000 euros, según confirmó ayer el propio Consistorio.
Fuentes de la Conselleria explicaron a Periódico de Ibiza y Formentera que los ayuntamientos aplican sus competencias para regular acciones prohibidas dentro de espacios protegidos.
Además, resaltaron también la importancia de que todas las administraciones se impliquen en la vigilancia, control y sanción de las conductas no autorizadas en el medio natural.
Por otra parte, el expediente abierto por esta Conselleria continúa en fase de alegaciones.
Cabe recordar que la fiesta se celebró en el verano de 2024 y congregó a centenares de personas que conocieron los detalles de la convocatoria a través de las redes sociales.
Nada más producirse los hechos, el Ayuntamiento ya expresó su «enérgica condena» por la celebración de la fiesta ilegal y recordó que la zona de Cala d’Hort está protegida por la Unión Europea a través de la Red Natura 2000, además de ser Área Natural de Especial Interés (ANEI), entre otras figuras de protección ambiental.
La Policía Local de Sant Josep se hizo cargo de la investigación de los hechos y de los posibles delitos para actuar en consecuencia.
Entidades como Amics de la Terra o la Asociación Ocio de Ibiza criticaron la celebración del evento. En el caso de la patronal, destacaron el daño que este tipo de eventos ilegales ocasionan al sector del ocio en la isla y recordaron que siempre han exigido a sus asociados «el máximo respeto a las normas de convivencia con la población residente».
«En Ibiza no vale todo», concluyó la asociación, enfatizando la importancia de proteger áreas tan sensibles como Cala d’Hort, un lugar que atrae a numerosas personas para contemplar el atardecer y que requiere de un cuidado especial para preservar su valor natural.
Este tío no pagará nunca. Se dará como insolvente y todo el dinero en alguna empresa fantasma. Los tontos somos los que trabajamos y pagamos impuestos