La demanda del servicio de taxi en Ibiza durante el mes de julio ha experimentado una caída estimada de entre el 10 y el 15 % respecto al mismo período del año pasado, según explicó este miércoles Toni Roig, presidente de la Federación Insular del Taxi de Ibiza (Fitie), quien destacó que el descenso en la actividad puede deberse a varios factores. Entre ellos, la competencia de plataformas como Uber, un menor número de turistas o cambios en los hábitos de consumo del transporte. «En junio y julio hemos visto una ligera recuperación en algunos fines de semana, pero en general la demanda está entre un 10 y un 15 % por debajo del año», indicó, tras la primera reunión del sector del Transporte de la Mesa insular de lucha contra el intrusismo.
Un encuentro que Toni Roig valoró positivamente ante los medios gracias a los avances logrados en la lucha contra el intrusismo, especialmente en el aeropuerto, uno de los principales focos de competencia ilegal en la isla. En este sentido, desde el sector del taxi celebraron esta reducción significativa de taxis piratas en el aeródromo, fruto de la coordinación entre la administración insular, las administraciones locales y la dirección de AENA. Asimismo, Roig destacó la importancia de los esfuerzos realizados por la sección de inspección del Consell y los cuerpos y fuerzas de seguridad, que han intensificado los controles para frenar la actividad ilegal.
Seguir luchando
«Se ha reforzado la inspección y el control del intrusismo», afirmó Roig, tras la reunión con representantes del sector y autoridades. «Esto se está focalizando sobre todo en el aeropuerto, que es el punto más visible y conflictivo. Sabemos que aún no se ha erradicado completamente el problema, pero las medidas están dando frutos», agregó. No obstante, el presidente del colectivo insistió en que «no podemos caer en el error de pensar que la situación está completamente arreglada. Hay que seguir luchando y manteniendo estos controles para que la competencia ilegal no vuelva a crecer».
Roig también valoró positivamente la aprobación de partidas económicas destinadas a luchar contra esta práctica ilegal y a trabajar en la adaptación de la legislación vigente, que actualmente no se ajusta a la realidad del sector ni a las necesidades que demanda el colectivo de taxistas. «Se están dando pasos importantes para adecuar la normativa a los tiempos reales. Vamos a tener varias reuniones a lo largo del verano para evaluar los resultados y ajustar las medidas según sea necesario», apuntó, haciendo hincapié en que el problema del intrusismo no se limita al aeropuerto, ya que el sector también denuncia la presencia ilegal en zonas de ocio nocturno y en villas turísticas, donde se detecta un descenso en la solicitud de taxis y vehículos VTC tradicionales.
«En las áreas de discotecas y zonas turísticas ha disminuido considerablemente el uso del servicio de taxi y VTC», señaló Roig. «Esto se debe en parte a la competencia ilegal, pero también al auge de otras plataformas digitales que ofrecen servicios no regulados», indicó, explicando que una de las reclamaciones históricas del sector es la necesidad de que las sanciones contra el intrusismo se tramiten por vía penal y no sólo administrativa, para endurecer las medidas contra quienes operan ilegalmente. «Solicitamos que las infracciones se consideren delitos penales y no sólo administrativas», reiteró Roig e indicó que, aunque las multas se han incrementado hasta los 15.000 euros y la retirada del vehículo, aún existen lagunas legales y circuitos que dificultan la imposición de sanciones contundentes. Subrayó que, pese a estas dificultades, el sector mantiene un diálogo constante con las autoridades para avanzar en esta dirección y reforzar la normativa contra la competencia ilegal.
El presidente de la Federación Insular del Taxi de Ibiza también reconoció que la competencia de plataformas como Uber también está afectando la demanda del taxi tradicional. En mayo, el sector denunció una caída de cerca del 40% en las solicitudes a la central de taxis, cifra que, aunque no se mantiene en su totalidad, continúa siendo preocupante. Desde el colectivo también recordaron el incremento en el número de licencias temporales de auto-taxi, que este año rozan las 1.000, frente a las aproximadamente 900 del año anterior. «Cada año hay más licencias y mayor capacidad para producir servicios, pero también más competencia desleal», advirtió Roig e indicó que, además, conviven otras modalidades de transporte autorizadas, como estas licencias o pass-transporte, que a menudo operan en condiciones diferentes a las de los taxis tradicionales.
PacoSí, por eso cada semana hay alguno empotrado. 🤣🤣