Las estafas a turistas son una práctica común durante los meses estivales. Los timadores se aprovechan del desconocimiento de aquellos que llegan con la maleta llena de ilusiones para pasar las mejores vacaciones de su vida y convierten su experiencia en un infierno, lo que no solamente daña el bolsillo y la confianza del turista sino que también repercute en la imagen que proyectamos como destino turístico al exterior.
La prensa británica se ha hecho eco de las recomendaciones de James Smith, un popular expatriado que arribó hace años a Ibiza y que ahora es un reconocido profesor online de español, creador de la plataforma 'Learn Spanish With James'. Este docente británico ha denunciado públicamente las prácticas de los estafadores y pide a sus compatriotas mantenerse atentos a la señales para no caer en la trampa. «Vivir en Ibiza me abrió los ojos a lo sofisticadas que se han vuelto estas estafas», expresó Smith. «Los estafadores saben exactamente qué botones presionar con los turistas británicos, así que prometen trato VIP, acceso exclusivo o experiencias únicas en la vida. Pero siempre hay señales si sabes dónde mirar», explicó.
Según James Smith, las estafas más comunes a turistas británicos son las siguientes:
Entradas falsas para discotecas
Uno de los trucos más antiguos consiste en que los vendedores se acerquen a turistas con entradas «con descuento» para clubes populares de la isla. Según cuenta Smith, estos estafadores suelen merodear en el exterior de hoteles o chiringuitos de playas al atardecer.
«Te mostrarán una entrada que parece real y dirán que no la pueden usar», dice James. «Siempre es la misma historia: se van antes, su amigo no puede ir o tienen doble reserva. Pero esas entradas son falsas o ya han sido usadas», explicó.
Como señales de alerta, Smith detalló el hecho de que no te dejen revisar la entrada, que no den datos de contacto o bien que ejerzan presión para comprar inmediatamente utilizando frases como «última oportunidad» o «solo quedan tres entradas».
Fiestas en barco inexistentes
Según Smith, esta es una de las estafas que más se ha incrementado en los últimos años. Los timadores crean páginas web falsas donde venden «experiencias inolvidables» y prometen la presencia de DJ famosos, barra libre y trato preferencial. Los estafadores utilizan imágenes de fiestas en barco legítimas para confundir a los internautas. Pero cuando los turistas llegan al puerto desde donde se supone que ha de zarpar la embarcación, se encuentran solos mirando al mar. «Y sin reembolso», apunta Smith.
Según este profesor de español, las señales a las que hemos de prestar atención son las ubicaciones vagas del lugar de recogida, las solicitudes del pago completo por adelantado mediante transferencia bancaria o la falta de confirmación oficial por parte de la naviera.
Paquetes de bebidas con sobreprecio
Denuncia James que falsos vendedores callejeros ofrecen paquetes de bebidas para discotecas de la isla, con promesas de barra libre y acceso preferente. «Los clubes legítimos no operan así», advierte. «Los clubes venden sus propios paquetes de bebidas».
Trampas durante presentaciones de venta de propiedad vacacional compartida
También conocida como timeshare, consiste la venta del derecho de uso de una propiedad, generalmente turística, por un período específico cada año. Además del derecho de uso, jurídicamente incluye también costes de mantenimiento y seguro anuales. Se puede comprar el derecho del uso de la propiedad durante la misma semana al año todos los años, o bien una «semana flotante», que puede variar dentro del mismo período anual. Resulta una opción asequible para aquellas personas que tienen una vida estructurada y un destino vacacional fijo, aunque los expertos recomiendan leer encarecidamente el contrato, ya que puede contener cláusulas abusivas.
La estafa en este caso se produce cuando los equipos de venta de estas compañías prometen cenas elegantes, paseos en barco o entradas gratis a discotecas a cambio de asistir a una simple presentación de media hora de sus productos de multipropiedad. Esas presentaciones inocentes se convierten en reuniones de horas donde el turista se ve presionado constantemente por un equipo de ventas entrenado para crear una sensación de urgencia en el potencial cliente, quien se termina gastando un dineral en paquetes vacacionales con sobreprecios desorbitados. «He visto turistas perder miles en acuerdos de multipropiedad firmados bajo presión», comenta James.
Estafas en el alquiler de pisos turísticos
Desde la irrupción de las plataformas de alquiler vacacional en el mercado inmobiliario, los timadores aprovechan el anonimato que da el hecho de estar detrás de una pantalla para engañar a los turistas. Visitantes que llegan con las maletas en mano tras un largo vuelo a la dirección de la vivienda que habían alquilado a un precio inusualmente asequible y se encuentran que en su lugar hay un solar, un negocio o simplemente una vivienda familiar.
«Siempre verifica la propiedad por múltiples fuentes», recomienda James. «Si alguien insiste en un pago inmediato o se niega a hacer una videollamada para mostrarte el lugar, aléjate».
Sobreprecios en los transportes
Taxistas pirata se aprovechan del estado de los turistas a la salida de las discotecas para cobrar precios astronómicos por trayectos insignificantes, tal y como ya contamos en esta noticia.
Además de esta práctica, que es habitual en los servicios de transporte no regulados, muchos turistas contratan servicios de traslado desde el aeropuerto hasta el hotel, pero cuando tocan tierra se dan cuenta de que nadie va a venir a buscarlos. En este caso, los timadores se aprovechan del estado de los turistas a la salida de las discotecas, o bien de su desconocimiento acerca de la regulación de transportes de la isla.
No comenta nada de los peligrosos narcotraficantes británicos? Ni tampoco nada del turismo de borrachera de su país, que satura a nuestros servicios sanitarios, policía, etc...