Algunos hoteles de Santa Eulària han comenzado a trasladar su preocupación por un problema que, aunque puntual, afecta directamente a sus clientes. Y es que hay taxis que rechazan servicios hacia destinos lejanos, como podría ser el aeropuerto, cuando el trayecto coincide con el final del turno de los conductores.
Desde el Hotel Tres Torres reconocen que la situación se ha repetido en varias ocasiones. «Nos hemos encontrado con casos en los que el taxi llega, pero al saber que el destino es lejano nos dicen que no pueden hacer el servicio porque están a punto de terminar su turno», explican. «El problema no es tanto que acaben a las 19.00 horas sino que vengan hasta el hotel, recojan al cliente y después se nieguen a llevarlo. Eso genera retrasos e incertidumbre, sobre todo cuando se trata de traslados al aeropuerto». En estos casos, el hotel se ve obligado a solicitar otro vehículo, con la consiguiente espera y el riesgo de que el cliente llegue justo de tiempo.
Un taxista del municipio explica que, si recibe un aviso a las 18.15 horas para llevar a un cliente desde Santa Eulària hasta San Antoni, le resulta imposible completar el servicio y regresar para el cambio de turno a las 19.00 horas. «En esos casos intento pasar el viaje a un compañero que esté cerca porque no se trata de dejar al cliente tirado», asegura.
El problema aparece cuando el usuario, tras haber solicitado el taxi, se encuentra con que el conductor llega y rechaza el servicio sin explicaciones. «Si solo se dice ‘no voy porque es muy lejos’, la sensación que queda es de desatención», reconoce el mismo taxista.
Desde el Invisa Hotel La Cala añaden que algunos clientes aseguran que ciertos conductores alargan las rutas para incrementar el importe de la carrera. «Un huésped comentó que, al ir a Cala Nova el taxi rodeó por San Carles. Cuando la clienta se lo indicó, el conductor reaccionó de manera poco profesional», relatan desde el hotel. Un episodio similar le ocurrió a un residente que salía del aeropuerto: «Pidió ir a Santa Eulària y el taxi dio un rodeo innecesario antes de retomar la ruta correcta».
«Es sancionable»
El presidente de la Asociación de Taxistas de Santa Eulària, Toni Roig, admite que estos casos existen, aunque asegura que no son generalizados. «Que un conductor rechace un servicio porque termina el turno no es justificable. La normativa es clara: mientras está de servicio, debe aceptar cualquier desplazamiento, sea corto o largo. Negarse a hacerlo es sancionable», subraya. «Como presidente, y junto a la junta directiva, hemos recordado a todos que estas prácticas no pueden repetirse. El cambio de turno debe hacerse de forma que no afecte al usuario».
Roig insiste también en la necesidad de que los clientes canalicen sus quejas por la vía oficial: «No sirve de nada quejarse en sitios inapropiados. Hay que poner la reclamación en el Ayuntamiento. Solo así se puede actuar con sanciones o inspecciones».
Por ahora, las quejas registradas no parecen masivas, pero el taxi es un servicio público esencial en un municipio turístico como Santa Eulària, donde los traslados al aeropuerto y a otros puntos de la isla son constantes.
Desde el Ayuntamiento de Santa Eulària señalan que no tienen constancia de que estas prácticas estén extendidas entre los taxistas del municipio y recordaron que, en la práctica, los trayectos largos resultan más beneficiosos para los conductores y contribuyen a la calidad del servicio. Además, subrayan que cada profesional cuenta con un horario asignado que debe ajustarse a lo establecido en el convenio laboral del sector, insistiendo en la importancia de respetar estas normas para garantizar el buen funcionamiento del servicio. Finalmente, indicaron que, hasta la fecha, no se ha recibido ninguna queja formal en el Consistorio relacionada con los taxis.
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