El aparcamiento del supermercado Eroski situado en la avenida de Sant Joan de Labritja ha pasado a ser de pago desde el pasado mes de diciembre, una medida adoptada con el objetivo de garantizar la disponibilidad de plazas para los clientes del establecimiento. La decisión responde a una demanda reiterada de los propios usuarios, que venían alertando de la dificultad para encontrar sitio para estacionar al acudir a realizar sus compras.
Según explican desde la empresa, el parking se encontraba de forma habitual saturado por vehículos que no pertenecían a clientes del supermercado y que utilizaban el espacio como un aparcamiento gratuito de larga duración. «Los clientes nos lo demandaban porque cuando venían a comprar no encontraban sitio para aparcar, ya que siempre estaba lleno de vehículos estacionados que no eran clientes y lo usaban como parking propio», señalan fuentes de Eroski consultadas por Periódico de Ibiza y Formentera.
Esta situación afectaba especialmente a los momentos de mayor afluencia, generando molestias y pérdidas de tiempo a quienes acudían expresamente al establecimiento a realizar la compra. La implantación del sistema de pago pretende corregir ese uso indebido del espacio y priorizar el acceso a los clientes reales del supermercado.
No obstante, desde Eroski subrayan que el parking sigue siendo gratuito para quienes acuden a comprar. En concreto, los clientes disponen de dos horas de estacionamiento gratuito, tiempo considerado suficiente para realizar la compra con normalidad. «Para los clientes que vengan a comprar tienen dos horas gratis para hacerlo sin problemas», explican desde la compañía.
Además del uso prolongado por parte de conductores ajenos al supermercado, otro de los factores que influyeron en la decisión fue la presencia frecuente de autocaravanas estacionadas durante largos periodos. Este fenómeno, habitual en distintos puntos de la isla, contribuía a la ocupación permanente de numerosas plazas. «Precisamente también por eso», indican desde Eroski al ser preguntados por esta cuestión, en referencia a la necesidad de poner coto a este tipo de estacionamientos prolongados.
El nuevo sistema de control y pago permite así una rotación más ágil de los vehículos y evita que el aparcamiento funcione como un parking disuasorio gratuito para la zona. Desde la empresa destacan que el objetivo no es penalizar a los clientes, sino todo lo contrario: facilitar su acceso al establecimiento y mejorar la experiencia de compra.
La medida se enmarca en un contexto más amplio de presión sobre el estacionamiento en distintos puntos de Ibiza, especialmente en zonas bien comunicadas o próximas a núcleos comerciales. En este sentido, el caso del Eroski de la avenida de Sant Joan de Labritjapone de relieve una problemática cada vez más común: la dificultad de compatibilizar el uso comercial de los aparcamientos privados con la creciente demanda de estacionamiento en la isla.
Ya era hora de que pusieran un poco de orden en ese aparcamiento, si allí por las noches había hasta chicas ejerciendo.