El comandante general de Baleares, Fernando Luis Gracia Herréiz, se despidió ayer de las autoridades ibicencas ante su próximo paso a la situación de reserva tras cumplir siete años como general de división.
Tras cuatro años como comandante general de Baleares, Gracia Herréiz abandona el archipiélago balear «con una impresión muy positiva, tanto en lo personal como en lo profesional» y con el objetivo cumplido de que el ejército haya tenido «más presencia en las isla».
Nacido en Zaragoza en 1964, ingresó en la Academia General Militar en 1983, egresando en 1988. Completó 17 años de liderazgo en unidades de la Fuerza, 12 de ellos en unidades de la Legión y 5 en unidades mecanizadas. Como general de brigada fue segundo jefe del Estado Mayor/Operaciones en el Cuartel General del Eurocuerpo en Estrasburgo (Francia).
Gracia Herréiz anunció que el próximo mes de noviembre se llevará a cabo una jura de bandera civil en el paseo de Vara de Rey de Ibiza.
Gracia Herréiz espera poder pasar una semana con su sucesor en el cargo para llevar a cabo el traspaso de poderes y le recomienda que «se mimetice» con la sociedad balear. El general de división agradeció a las autoridades los «cuatro años fantásticos» que ha pasado en el archipiélago balear y se disculpó «por no estar más por Ibiza, pero es por no ser pesado».
Para el todavía comandante general de Baleares, «los ciudadanos esperan que los que estamos a cargo de lo públicos nos entendamos, dejando de lado las ideologías. Si ven que hay cooperación, están más tranquilos».
En la recepción que ofreció Gracia Herréiz en el Hotel Royal Plaza participaron los alcaldes de Eivissa y Sant Antoni, Rafa Triguero y Marcos Serra, así como las tenientes de alcalde de Sant Antoni y Sant Josep, Neus Mateu y Neus Bonet, el obispo de Ibiza y Formentera, Vicent Ribas; o la directora insular de la Administración del Estado, Raquel Guasch.