El catedrático en Derecho Civil en la Universidad Rovira i Virgili y director de su Cátedra UNESCO de Vivienda, Sergio Nasarre–Aznar, aconsejó ayer que la vivienda pública que se haga en Ibiza se dedique «a la gente que lo necesite de verdad y no a la clase media, a quien hay que darle las herramientas para que se procuren sus viviendas».
Una propuesta que aplaudió el director de Cáritas Ibiza, Joan Torres, quien al terminar la exposición de Nasarre apuntó que sería de agradecer que «los cuatro duros que tengamos sean para los más desfavorecidos».
Este experto en vivienda, autor del estudio encargado por el Govern y que desaconseja la limitación de los precios del alquiler, protagonizó este jueves la primera de las conferencias que se pronunciaron en la jornada ‘Vivienda en Ibiza: ¿hay soluciones mágicas?’ organizada por el Consell d’Eivissa en la sede de la UIB.
En su intervención, Nasarre hizo referencia a dicho estudio y explicó que en los lugares en los que se controlan las renta «se reduce la movilidad laboral, hay un aumento de la propiedad privada en contra del alquiler, un aumento de los precios y una reducción de la oferta de alquiler». Este experto puso el ejemplo de la capital de Bélgica de otra de las consecuencias de aplicar un tope al alquiler que se observa a medio o largo plazo. «El centro de Bruselas se cae a trozos porque todo es alquiler y como están intervenidos los precios, los propietarios no invierten», señaló Nasarre.
Este experto también apuntó que en Cataluña, donde solo quedan tres localidades de más de 20.000 habitantes en las que aún no se ha limitado el precio del alquiler, «ha subido el precio de las rentas y se ha reducido la oferta: los mejores pisos han salido del mercado y van quedado los más pequeñitos».
Nasarre aseguró que en las localidades que rodean La Coruña, que fue la primera ciudad de Galicia en ser declarada zona residencial tensionada por el alto precio del alquiler, «los precios del alquiler están desorbitados».
«Ha provocado el nacimiento de los grandes tenedores por las políticas de que los pobres no puedan acceder al crédito»
El catedrático fue muy crítico con la ley 5/2019 reguladora de los contratos de crédito inmobiliario, que es una transposición de la Directiva 2014/17 de la Unión Europea. Una normativa que «ha exigido que las personas que piden un préstamo hipotecario deben tener cierta solvencia que los más pobres no tienen. Por eso, a los pobres no les den créditos hipotecarios, mientras los ricos compran segundas residencias». Una directiva europea que se aprobó tras la crisis financiera de 2008 y que «ha provocado el nacimiento de los grandes tenedores por las políticas de que los pobres no puedan acceder al crédito».
Nasarre también criticó que la actual Ley de Vivienda, aprobada en 2023, «es una expropiación de la vivienda por la puerta de atrás».
Y así es como se están destruyendo las redes de solidaridad que hemos tenido durante décadas. Tú que cobras poco más que el SMI ya no eres pobre, eres clase media. Y los cientos de miles de personas que van a legalizar y los que acaban de llegar, van a colapsar el sistema de ayudas y servicios públicos.