El relato que hace el Ayuntamiento de Ibiza sobre la realidad del embarcadero de Sa Punta, en Es Viver, no tiene nada que ver con el que cuentan los propietarios de las embarcaciones que desde hace décadas se encuentran en este espacio. El Consistorio ha decidido que han de salir de allí y les ha dado de plazo hasta principios de marzo para sacar unos barcos que, en palabras del concejal de Playas, Rubén Sousa, «están allí de forma ilegal».
Sousa ha explicado que el Ayuntamiento ha constatado en los últimos años situaciones del todo inaceptables. Y ha puesto como ejemplo que algunos de los propietarios de las embarcaciones que allí fondean «alquilan el amarre a 1.000 euros por semana en temporada alta». Otros «venden los muertos cuando no tienen ninguna titularidad». No es, según ha señalado Sousa, lo más grave. El Consistorio ha constatado la presencia de «chárters con matrícula polaca haciendo negocio, alguno italiano y hasta la banana de Sant Josep allí en temporada baja». No queda ahí la lista de irregularidades. Y es que, según el concejal de Playas, los enfrentamientos entre algunos miembros de la Asociación de Patrones de Barcos de Punta de Baix se saldaron el pasado verano con el hundimiento de dos de los barcos y la suelta de otros que «llegaron hasta Platja d’en Bossa con el peligro que eso conlleva».
«Allí hay cuatro o cinco ibicencos que lo hacen bien», ha señalado el edil, «pero todos están fuera de la ley porque allí no pueden dejar los barcos. Nosotros regulamos primero lo que estaba sucediendo en Talamanca y ahora estamos haciendo lo mismo aquí».
Ante esta situación, el Consistorio ha decidido balizar el espacio para impedir el acceso de los barcos. El muelle podrá ser utilizado en situaciones de peligro por temporales. Y el Ayuntamiento, al igual que ya hace en la bahía de Talamanca, «controlará» para que no haya embarcaciones dentro del balizamiento. «Es la única herramienta administrativa que tenemos para luchar contra este problema», ha subrayado Sousa, «y quiero recordar que podemos sancionar a quienes se lo salten y que las sanciones contemplan, incluso, la retirada del barco».
Sousa ha negado que el alcalde, Rafa Triguero, solicitara una lista de propietarios de embarcaciones para evitarles problemas con la Guardia Civil. Y ha dejado claro que el Ayuntamiento indicó a estos propietarios «desde el principio» que su situación en este espacio era «ilegal». «Siempre se les dijo que son tan ilegales como Evaristo Soler», ha asegurado el concejal de Playas, «y, si vamos a por Evaristo, vamos a por todos».
El edil, finalmente, ha asegurado que el Ayuntamiento informó a la asociación de los trámites que debían realizar para solicitar permiso a la Demarcación de Costas para la «ocupación temporal del dique». Trámites que, según ha asegurado, «ya han iniciado algunos de ellos». Pero esta ocupación, ha añadido, no supone en ningún caso que puedan dejar las embarcaciones en la zona balizada. Y es que el Ayuntamiento pretende mantener este lugar como la cuarta playa del municipio, tras llevar a cabo los trabajos necesarios en 2025 para que así fuera. «Nuestro compromiso es recuperar la playa y es lo que estamos haciendo», ha concluido Rubén Sousa, «y nuestro compromiso también es la lucha contra un intrusismo tan salvaje como este».
Lo dijimos ayer, que hoy cayetana Revelles haría su habitual ejercicio de blanqueamiento de las acciones vergonzosas de narciso y sus palmeros, simplemente pará tapar la dejadez institucional con los vecinos del municipio y las chapuzas una detrás de otra, además que credibilidad puede tener está periodista condenada en firma, junto con Sintes y Escribano por intromisión ilegítima en el honor y difamación.