Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:

«Hoy en día, hay muchos niños que están anestesiados»

Protagoniza este viernes el ciclo ‘La Aventura de Educar en Familia’ de Santa Eulària

Marta Prada, escritora y divulgadora sobre crianza respetuosa | Foto: R.I.

| Ibiza |

Sobre ella se asegura que, después de ser madre, decidió darle un giro a su vida y, entre otras cosas, se formó como guía Montessori de comunidad infantil. Con los años, Marta Prada (Benavente, 1986) se ha convertido en una de las principales divulgadoras de la crianza respetuosa y la educación emocional, presentando en este tiempo varios exitosos libros dirigidos a familias, docentes y niños. Su blog ‘Pequefelicidad’ y sus redes sociales acumulan más de un millón de seguidores. Este viernes, a las 19.30 horas en el Palacio de Congresos de Ibiza, impartirá la conferencia ‘Educar para la vida: niños y niñas autónomos, seguros y felices’.

—Viaja a la isla para participar en una nueva edición de ‘La Aventura de Educar en Familia’.
—Sí, ojalá se organizaran más ciclos de este tipo. Estoy encantada de que hayan contado conmigo para divulgar cuestiones sobre crianza, educación consciente y cómo educar a niños más seguros de sí mismos, fomentando la autoestima para que crezcan con una sana inteligencia emocional y sean niños seguros.

—’Educar para la vida: niños y niñas autónomos, seguros y felices’ es el título de su conferencia. Lo cierto es que impacta pensar que hay niños infelices.
—Sobre todo es que, hoy en día, hay muchos niños que están anestesiados. Estamos en una sociedad donde vivimos con muchas prisas y distracciones y la tarea de educar cada vez se vuelve más difícil. Así, hay muchos menores con carencias emocionales de todo tipo, aunque los padres lo intentamos hacer lo mejor posible. Sin embargo, la sociedad no nos lo pone nada fácil y, por eso, leer libros e informarse también sirve para encontrar tu propio equilibrio para saber cómo actuar.

—Contrasta ver a esos niños ‘anestesiados’ del primer mundo con otros pequeños de zonas subdesarrolladas muy felices, aunque no tengan nada.
—Llama mucho la atención, aunque la felicidad del ser humano no depende del poder adquisitivo de la familia, sino de cultivar unos valores o de poder jugar libremente o tener contacto con la naturaleza. Al final, eso es lo que nos hace felices, no tener mucho éxito o dinero. Lo que nos hace felices son esos pequeños momentos de la vida y, sobre todo, es feliz la persona que sabe que está disfrutando de momentos como tomar un refresco al sol o leer un libro. Los niños, lo que tienen es que están muy en el aquí y en el ahora. Si tienen la compañía de sus padres, con cosas sencillas y amor, serán felices.

—Uno de sus libros es ‘Educar sin pantallas’ y justo vuelve a la palestra la necesidad de limitar su uso e incluso prohibir el acceso a redes.
—Es algo que se ha comenzado a vislumbrar y, afortunadamente, comenzamos a poner algo de sentido común al uso de pantallas entre menores, algo que se necesitaba y que se debería haber hecho hace mucho. Ahora, necesitamos que se materialice y ver cómo se hace. Lo considero una medida muy necesaria. Hay muchos que dicen que esos límites deben correr a cargo de los padres, pero hay muchos menores en una situación más vulnerable y el Estado debe también tomar medidas, igual que se hace con otras sustancias como el tabaco o el alcohol.

—Algunos, sin embargo, defienden más la importancia de educar en este ámbito y no prohibir.
—Yo parto de que educar es responsabilidad de todos. Por un lado, sí hacen falta medidas que nos garanticen que los menores van a estar lo suficientemente protegidos y que hay redes y contenidos a los que no van a tener acceso y también es importante la parcela de responsabilidad de las familias en cuanto a educar y que se relacionen de una forma sana con las pantallas. Eso hay que hacerlo a través del ejemplo, de hablar con ellos y poner sobre la mesa los peligros que pueden encontrar en una red social. Ambas cosas, prohibir y educar, deben ir de la mano y tiene que estar regulado, pero incidiendo en educar.

—Le preguntarán mucho qué edad recomienda para que los niños comiencen a usar pantallas.
—No soy muy partidaria de poner edades de forma universal. Cada niño madura a un ritmo y a un tiempo distinto. Deben realizar un contacto progresivo con las pantallas y que ellos hagan ese uso, pero sabiendo qué van a hacer ahí, para qué las van a usar. Debemos tener con ellos esta conversación. Sabemos que muchos padres optan por dar un teléfono a sus hijos por, si salen, tenerlos localizados. Eso es una cosa, pero hay que preguntarse si realmente necesitan un teléfono inteligente. El contacto de nuestros hijos con las pantallas debe ser algo progresivo, que debe hacerse muy poco a poco y en función de las circunstancias de las familias, sus necesidades y, sobre todo, la madurez del niño.

—¿Le impone tener más de un millón de seguidores en redes?
—Empecé a divulgar sobre crianza consciente en 2015 y mi crecimiento en redes ha sido algo muy progresivo, por lo que he podido digerirlo. Es un altavoz y que tú mensaje llegue a muchos, aunque el número de seguidores es eso: un número y con menos seguidores, también se puede hacer una labor de divulgación buenísima.

—¿Cuáles son las inquietudes más comunes que le transmiten los padres?
—Les preocupa mucho el tema de los límites y cómo ponerlos; las emociones o las rabietas. También, lo de dejar el pañal o la autonomía de los niños. Yo me centro en la educación emocional y, lo primero, es eso: dar cabida a las emociones, algo que antes no se hacía. El enfado no estaba permitido o se decía que llorar era de niñas. Ahí comenzó una relación muy poco sana con las emociones, por lo que insisto a los padres a que aprendan a validar y acompañar las emociones de sus hijos, aunque no sean cómodas. Eso no significa que una rabieta sea mala, sino que nuestra misión como padres es tomar conciencia y empezar a validar la emoción de nuestros hijos y eso me consultan mucho.

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Lo más visto