El Ayuntamiento de Sant Antoni está ultimando el expediente sancionador contra los promotores de la macrofiesta ilegal desmantelada la semana pasada en una villa de Buscastell y a la que asistieron un millar de personas. Un procedimiento que según avanzaron ayer el alcalde y la primera teniente de alcalde de Sant Antoni, Marcos Serra y Neus Mateu, propondrá una sanción de 300.000 euros, la cantidad máxima que establece la Ley balear de Actividades.
«Le caerá una sanción grande. Nosotros actuamos inmediatamente con un dispositivo de tres patrullas de Policía Local y pedimos colaboración a la Guardia Civil y al departamento de Actividades para que nos acompañara el inspector y que no quedara ninguna información fuera», señaló ayer Neus Mateu.
La concejala de Interior también señaló que el expediente «está casi acabado, pero se está investigando. Sabemos quiénes son todos pero se tiene que demostrar, por ejemplo, que el propietario de la casa también estaba implicado. No es solo la sanción para el promotor. Se está acabando de analizar todo».
En cuanto a la operación policial llevada a cabo para desmantelar la macrofiesta, Neus Mateu admitió que «tuvimos suerte porque a veces no te dejan entrar, pero si hay seguridad privada como toca tienen que colaborar con las fuerzas de seguridad. El promotor pedimos que saliera y salió, no hubo ningún problema. Nos ha ido bien para tener el expediente prácticamente resuelto, pero todo tiene que estar bien demostrado».
Mateu también explicó que tienen previsto reunirse con el Consell d’Eivissa por si es viable, en el marco de sus competencias en suelo rústico y en intrusismo, abrir otros expedientes sancionadores a los responsables de la macrofiesta. «Vamos a ve si pueden tener alguna sanción más», apuntó Neus Mateu.
La macrofiesta
Los agentes, a su llegada a la zona, comprobaron los organizadores habían establecido varios puntos de encuentro, cerca de Forada, desde los que se realizaba un servicio de lanzadera para trasladar a los asistentes hasta la vivienda donde se desarrollaba la fiesta.
Durante su inspección, los agentes constataron la existencia de una organización logística propia de un evento de gran afluencia, incluyendo personal encargado de controlar los estacionamientos en las inmediaciones, aseos portátiles o grupos electrógenos para el suministro eléctrico.
En el interior de la finca se encontraban aproximadamente mil personas, todas ellas portando pulseras identificativas de acceso.
Asimismo, los agentes verificaron la existencia de varios espacios con diferentes ambientes musicales, numerosas barras de servicio, una zona de restauración, un tiovivo portátil y un área sanitaria compuesta por una ambulancia y una carpa con personal técnico sanitario para la atención de los asistentes.
La fiesta contaba con un ‘line up’ de hasta 15 deejays con nombres como Bedouin, Dennis Cruz, Seth Troxler o Nico Bernardini, entre otros.
Cabe recordar que la villa de Buscastell donde el martes de la semana pasada comenzó una gran fiesta ilegal con mil asistentes no tiene licencia para la actividad turística. En su página web se promociona como una finca en la que hay siete dormitorios y capacidad para 14 invitados, con servicio de desayuno seis días a la semana, entre otras prestaciones.
DavidePara hablar de estas cosas hay que estar informado.