Marga Prohens, presidenta del Govern, anunció en el último encuentro de la mesa de diálogo social, que se celebró este mismo lunes, que parte de impuesto de turismo sostenible o ecotasa se destinará a financiar políticas de vivienda debido a la grave crisis habitacional que existe en el conjunto de las Islas. Prohens reconoció este pasado lunes que esta tasa no fue concebida en su momento para el pago de este tipo de medidas en vivienda, pero resaltó la grave crisis habitacional que se está viviendo en todas las Islas. Una crisis que, según expresó, requiere medidas «excepcionales» y «extraordinarias». Aclaró, además, que el hecho de destinar parte de la ecotasa a vivienda no implica la construcción de viviendas para atraer a nuevos trabajadores sino para «asegurarla» para la gente que ya vive en Baleares. Aún así, concretó que la eoctasa orientada a la vivienda no será una política «estructural» y no se dedicaría todo el impuesto a esta cuestión pero admitió que el Govern tiene que ser «más rápido» en la consecución de efectos en esta materia.
Reacciones
La medida fue recibida de buen agrado en un primer momento por los dos principales sindicatos en Baleares (UGT y CCOO). Sin embargo, algunas patronales ya han alzado la voz para mostrar su disconformidad con la iniciativa.
La patronal hotelera de Ibiza y Formentera emitió este miércoles un comunicado para manifestar que consideran inadecuado que «parte de la recaudación del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) se destine a políticas de vivienda y defiende preservar la finalidad original de la ecotasa». En este sentido, sostienen la necesidad de preservar la finalidad original del impuesto, al tiempo que ha reclamado un plan «estructural, estable y específico» para abordar el problema del acceso a la vivienda en el archipiélago.
Según explicaron desde la Fehif, mientras exista voluntad política de mantener el gravamen éste debe preservar su finalidad original, que es financiar actuaciones vinculadas a la sostenibilidad, la modernización del destino, la protección medioambiental y la mejora de infraestructuras estratégicas.
La patronal reconoció que la vivienda constituye uno de los principales desafíos sociales y económicos de las Pitiusas y que tiene un impacto directo sobre la capacidad de las empresas y sectores estratégicos para atraer y retener trabajadores. Sin embargo, afirmaron que la dimensión y complejidad del problema exige medidas «estructurales, sostenidas en el tiempo y orientadas a incrementar de forma efectiva la oferta residencial», y no «soluciones coyunturales apoyadas en recursos concebidos para otros fines».
Esta posibilidad, a su parecer, «difícilmente permitirá dar respuesta a un problema de carácter estructural y corre el riesgo de generar medidas de impacto limitado a medio y largo plazo, a la vez que se detraen recursos de proyectos estratégicos relacionados con la sostenibilidad del destino».
Entre las prioridades que la Fehif considera irrenunciables en relación al impuesto destacan la necesidad de seguir impulsando inversiones en infraestructuras hídricas, movilidad, sostenibilidad ambiental y mejora del espacio público. Estos elementos son, a su juicio, esenciales para garantizar la competitividad, la calidad y el equilibrio territorial del destino.
Desde una perspectiva cuantitativa, los hoteleros recordaron que el volumen recaudado por el ITS tendría una capacidad «limitada» para corregir el problema de la vivienda, mientras que sí puede resultar determinante para «consolidar proyectos de modernización y sostenibilidad».
«La problemática de la vivienda requiere respuestas ambiciosas y estructurales. Entendemos la preocupación social existente, pero consideramos importante que el debate se plantee desde una visión de largo plazo y con medidas capaces de generar soluciones permanentes», según precisaron.
Desde la CAEB -Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares- presentan un análisis muy similar al que llevan a cabo desde la FEHIF.
A las preguntas realizadas por este rotativo, José Antonio Roselló, vicepresidente de la entidad, incidió en que «el Impuesto de Turismo Sostenible no es el instrumento adecuado para ejercer una política de vivienda ».
Y es que aseguró Roselló que la política de vivienda «ha de tener sustantividad propia como ya tiene a través de una consellería que está haciendo un trabajo muy extenso, muy amplio, permanente, con muchas medidas, intentando contribuir a la resolución de este grave problema».
Y es que este problema, según destacó, «requiere muchísimas más acciones estructurales», y no medidas puntuales como el destinar parte de la ecotasa a este fin.
Por su parte, los sindicatos CCOO y UGT sí que se mostraron a favor de la medida y agradecieron a la presidenta prohens la predisposición del Govern a estudiar estas «nuevas fórmulas» para «combatir los efectos perniciosos» de la llegada de turistas a Baleares.
Los hoteleros en contra? nos sorprende? no nos sorprende !