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Un grupo acusado de traficar con 'coca' argumenta que era «comida colombiana»

Los abogados dicen que el trasiego de clientes en el piso era porque elaboraban alimentos caseros

Según la policía, el acusado se encontraba con sus clientes en este parking de la calle Ignasi Wallis de Vila.

| Vila |

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial dejó ayer visto para sentencia un juicio por narcotráfico en el que los siete acusados se acogieron ante los magistrados a su derecho a no declarar. El colombiano J.M.A.A. se enfrenta a siete años de cárcel, mientras que su esposa y compatriota, A.R.G.M.; su hermana, B.M.A.A.; su cuñado, el ibicenco J.T.T., esposo de la anterior; el también colombiano J.F.B.D.; el ecuatoriano T.A.G.C.; y el español J.J.S.B. encaran una petición de cinco años por parte del Ministerio Público.

Los abogados de J.M.A.A., A.R.G.M., B.M.A.A. y J.T.T. alegaron que el trasiego de clientes que subían y bajaban del domicilio de los dos primeros acusados, situado en la calle Madrid de Vila, no eran consumidores de cocaína que acudían a la casa para adquirir la droga, sino personas que iban a comprar «comida colombiana», ya que, según los letrados, A.R.G.M. y B.M.A.A. regentaban en este domicilio un negocio de elaboración de comida casera del país americano.

Pero según los agentes del Grupo de Estupefacientes de la Comisaría de Eivissa, que realizaron las detenciones el 25 de febrero, no hay duda de que los clientes iban a por cocaína y siempre preguntaban por el alias de J.M.A.A., 'Chepe'. No obstantem, para asegurarse dieron el alto a uno de estos clientes, una mujer a la que decomisaron una pequeña cantidad de cocaína que, según el agente que lo explicó a los jueces, ella misma reconoció que bajaba de comprarla en el domicilio de la calle Madrid. Además, los agentes 'pincharon' los teléfonos de los siete sospechosos y como resultado de estas escuchas realziaron las detenciones.

Presunta venta de droga en el parking de Ignasi Wallis

Según la policía, en muchas ocasiones J.M.A.A. quedaba con sus clientes en el estacionamiento de la avenida Ignasi Wallis, frente a la gasolinera, para vender cocaína. Su defensa alegó que su presencia allí se explica porque solía aparcar en este lugar. En el registro de la casa, la policía halló 77 gramos de cocaína y utensilios para su tratamiento.

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