La Policía Judicial de la Guardia Civil sospecha que el miembro del equipo de seguridad del Ushuaïa Ibiza Beach Hotel, cuyo verdadero nombre es Paulo César Baptista, ya ha abandonado España, por lo que ya se ha emitido una orden internacional de búsqueda y captura. No obstante, la búsqueda continúa también en territorio nacional.
El portugués Baptista llegó a España con un documento de identidad falso a nombre de Jose Souso Pereira y de esta manera logró un NIE legal en el país gracias al cual consiguió ser contratado como uno de los encargados de la seguridad del Ushuaïa Ibiza Beach Hotel. En la Isla, donde circulaba con un Hummer, se hizo muy conocido gracias a este trabajo.
El 19 de agosto por la noche, tras una discusión con su compañero Abel Ureña Zafra, camarero, un desencuentro en el que algo tuvo que ver la pareja del portugués, este le asestó un fuerte puñetazo que le llevó a la UCI durante quince días, hasta que finalmente falleció.
La Guardia Civil llegó al lugar en unos 15 o 20 minutos, según fuentes de la investigación, pero ya no estaba en el lugar. Le llamaron por teléfono para que se entregara, pero se sabe que tomó un vuelo a Barcelona y ahora se cree que ya abandonó el país. Ahora también se sabe que Baptista está buscado por las autoridades portuguesas desde abril desde 2009, cuando fue declarado prófugo.
En Portugal
Allí fue condenado al menos a seis años y tres meses de prisión por actividades que realizó como miembro de la 'Mafia da Noite', que en Portugal se dedicaba a negocios relacionados con la prostitución.
Al hilo de quien esta legitimado para ejercer la seguridad en estos recintos, debemos recordar que el usuhaia es un hotel no un club, tenemos una ley de seguridad privada la cual establece que la vigilancia no uniformada en hoteles, recintos y análogos . Solamente puede ser desarrollada por detectives privados habilitados por el Ministerio de Interior, en este caso profesionales con formacion universitaria de tres años y sin antecedentes penales. Porque no se establecen dispositivos de vigilancia uniformada con vigilantes y no uniformada con detectives privados , tal y como marca la ley. Entiendo la necesidad de gorilas como mero efecto intimatorio, pero como mero complemento estético y bajo las ordenes de profesionales debidamente formados y acreditados. Estos matones son unos cobardes con muy poca capacidad de gestion de situaciones delicadas, he sido escolta durante 10 años en el Pais Vasco , para ello nunca se me pidió que fuese un matón. Mi mas sentido pésame a la familia , los profesionales de la seguridad llevamos años luchando contra estos intrusos y continuaremos en ello.